La alerta sísmica despertó a miles de capitalinos este viernes poco después de la medianoche, cuando la tierra volvió a temblar en San Marcos, Guerrero, el mismo epicentro del movimiento telúrico del 2 de enero pasado. A las 00:42:56 horas se registró un sismo de magnitud 5.0, según el Servicio Sismológico Nacional, que ajustó la cifra tras reportes iniciales de 5.2 y 5.3 grados. Este nuevo movimiento es una de las 4,657 réplicas que se han documentado tras el sismo de 6.5 grados de principios de mes.
En la Ciudad de México, el movimiento resultó apenas perceptible, aunque suficiente para activar tanto la alerta sísmica tradicional como el nuevo sistema de «alerta presidencial» a través de telefonía celular. Vecinos de diversas colonias, como Álamos, bajaron en pijamas y pantuflas acompañados de sus mascotas ante el nerviosismo generado por la reciente serie de sismos. El Grupo Cóndores de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos desplegó equipos aéreos para evaluar estructuras en la capital.
La presidenta Claudia Sheinbaum y la jefa de Gobierno capitalina, Clara Brugada, confirmaron que no se reportaron daños ni lesionados tras completar los protocolos de revisión. La Coordinación Nacional de Protección Civil informó que tampoco hubo afectaciones a la infraestructura estratégica del país, mientras que las alcaldías de la capital reportaron ligera percepción del movimiento en algunas zonas.
En los municipios de Guerrero cercanos al epicentro, incluyendo San Marcos, Las Vigas, Copala, Marquelia, San Luis Acatlán, Juchitán y Azoyú, los recorridos de autoridades estatales concluyeron con reporte de «Sin Novedad» y condiciones de normalidad. El sismo localizado a 17 kilómetros al suroeste de San Marcos no dejó personas fallecidas ni heridas, confirmando un saldo blanco tanto en la capital como en los estados afectados.
