La líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz, se reunió este jueves en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump en un encuentro privado que busca mantener una línea directa con Washington. Machado llegó a la residencia presidencial poco antes del mediodía, vestida de blanco, sin dar declaraciones a la prensa, mientras seguidores venezolanos entonaban el himno nacional afuera del recinto.
Esta reunión se produce menos de dos semanas después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, quien fue trasladado a Nueva York junto a su esposa Cilia Flores para enfrentar cargos de narcotráfico. La administración Trump ha descartado hasta ahora a Machado para la transición venezolana, argumentando que «no tiene los apoyos necesarios» dentro del país, y en su lugar ha respaldado a la vicepresidenta Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
El mandatario estadounidense había señalado la semana pasada que sería «un honor» recibir a Machado, especialmente tras la propuesta de la opositora de compartir el Nobel de la Paz con Trump, idea que la Academia noruega aclaró que no era posible. La líder venezolana salió de su país en diciembre, tras casi un año en clandestinidad, gracias al apoyo logístico de Estados Unidos para recibir el galardón en Oslo.
A pesar de los desaires de la administración Trump, Machado mantiene un tono optimista y aseguró en Roma que «está más cerca la derrota del mal» en Venezuela. Tras su encuentro con el presidente estadounidense, la opositora acudirá al Senado de Estados Unidos para reunirse con legisladores demócratas y republicanos, en un esfuerzo por fortalecer vínculos con el poder legislativo mientras Venezuela se encuentra bajo la tutela de Washington.
