El fiscal de Michoacán, Carlos Torres Piña, dio a conocer la ruta completa que siguió la camioneta Dodge Dakota negra que transportaba explosivos y que detonó el pasado sábado frente a la Policía Municipal de Coahuayana. El ataque dejó cinco personas muertas y siete lesionadas, además de daños materiales importantes en edificios públicos y viviendas. La Fiscalía General de la República (FGR) atrajo la investigación debido a la naturaleza del artefacto explosivo y el alto nivel de destrucción que provocó. La participación federal es fundamental porque la explosión podría involucrar materiales de uso exclusivo del Ejército y técnicas asociadas con grupos criminales que operan en la región limítrofe entre Michoacán y Colima. La FGR determinará el origen del explosivo, los materiales utilizados en su fabricación, si se trató de un artefacto de alto poder y la posible intervención de células criminales que operan en la costa michoacana. Mientras tanto, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Michoacán coadyuvan con los peritajes, identificación de víctimas, atención a lesionados y análisis de daños estructurales.
De acuerdo con los registros presentados por el fiscal, el vehículo ingresó a Michoacán desde Colima por la carretera 200, fue captado alrededor de las 8:30 de la mañana avanzando hacia la comunidad de San Vicente y horas después llegó al municipio de Coahuayana, donde finalmente ocurrió la detonación. La ruta coincide con las zonas en las que autoridades federales han documentado movimientos de grupos armados y trasiego de materiales ilícitos.
Según la información oficial, a las 11:40 horas del sábado 6 de diciembre de 2025, la camioneta estalló frente a la Policía Comunitaria y el Palacio Municipal de Coahuayana, provocando una onda expansiva de gran magnitud que dañó ventanas y muros del edificio de gobierno, viviendas aledañas, negocios de la zona comercial, vehículos estacionados e instalaciones del Hospital Comunitario, donde se reportaron daños en ventanales y paredes. El estallido dejó sin suministro eléctrico al primer cuadro del municipio durante varias horas.
Las cinco personas fallecidas incluyen tres elementos de la Policía Comunitaria de Coahuayana, ya identificados y entregados a sus familias. Además, dos personas más aún sin identificar; se presume que una de ellas sería el conductor de la camioneta cargada con explosivos. También se reportan siete heridos, seis atendidos en clínicas y hospitales de Coahuayana y uno trasladado al IMSS de Morelia por la gravedad de sus lesiones. Autoridades de salud señalaron que algunos de los lesionados presentan quemaduras y fracturas causadas por la onda expansiva.
Tras la explosión, corporaciones municipales, estatales, federales y militares activaron un operativo de seguridad en la carretera 200, en los accesos al municipio y en zonas limítrofes con Colima. La región Costa-Sierra de Michoacán ha sido escenario de disputas entre grupos del crimen organizado, por lo que el ataque elevó las alertas y obligó al despliegue de más personal de la Guardia Nacional y Ejército. La FGR continúa con la reconstrucción de la escena, identificación del tipo de explosivo, análisis de restos del vehículo, trazabilidad del origen de la camioneta y revisión de cámaras en carreteras y comunidades cercanas. El fiscal Torres Piña aseguró que existe coordinación con autoridades de Colima y que no se descarta ninguna línea de investigación.
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