El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que algunas propuestas dentro del plan de paz para Ucrania presentado por Estados Unidos son inaceptables para el Kremlin, lo que sugiere que un posible acuerdo para terminar el conflicto aún está lejos de concretarse.
Las declaraciones de Putin se dieron después de un encuentro de cinco horas con los enviados del presidente estadounidense Donald Trump, el asesor especial Steve Witkoff y el yerno del mandatario Jared Kushner, quienes visitaron Moscú esta semana como parte del esfuerzo diplomático más intenso desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania hace casi cuatro años.
En entrevista con la televisora India Today antes de su visita a Nueva Delhi, Putin calificó las conversaciones como «necesarias» y «útiles», pero también como «un trabajo difícil». Según el líder ruso, tuvieron que revisar cada punto de la propuesta de Washington, encontrando disposiciones que Moscú estaría dispuesto a discutir, mientras que otras simplemente «no podemos aceptarlas».
El presidente estadounidense Donald Trump señaló que sus enviados salieron del encuentro con la impresión de que Putin desea llegar a un acuerdo para poner fin a la guerra. Sin embargo, el mandatario ruso se negó a revelar detalles específicos sobre qué puntos considera aceptables o inaceptables, argumentando que hacerlo «podría perturbar el régimen de trabajo» de los esfuerzos de paz.
La iniciativa de paz se ha topado con demandas difíciles de conciliar, especialmente sobre si Kiev debe ceder territorio a Moscú y cómo garantizar la seguridad de Ucrania ante futuras agresiones rusas. Los enviados estadounidenses se preparan para reunirse con el principal negociador ucraniano, Rustem Umerov, este jueves en Miami para continuar las conversaciones.
Mientras tanto, los bombardeos rusos sobre zonas civiles en Ucrania continuaron durante la noche del miércoles. Un misil impactó en Krivói Rog causando seis heridos, incluyendo una niña de tres años. En Kherson, una niña de seis años murió por heridas de artillería rusa, y la central térmica de la ciudad cerró tras días de ataques, dejando sin calefacción a más de 40 mil residentes. Rusia disparó dos misiles balísticos y 138 drones sobre territorio ucraniano durante la noche.
