Este lunes, Palacio Nacional y la Catedral Metropolitana amanecieron resguardados con vallas metálicas de aproximadamente tres metros de altura, como parte de las medidas de seguridad previas a la marcha del 25 de noviembre por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Las bardas de protección se extienden desde la calle Seminario hasta la esquina de Corregidora, abarcando también el frente del edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). De igual forma, el frente y costado derecho de la Catedral quedaron blindados.
La instalación de estas barreras se realiza apenas una semana después de la marcha de la Generación Z, donde manifestantes lograron derribar este tipo de vallas y se registraron actos de violencia en el Centro Histórico de la capital.
Colectivas feministas han convocado para este martes 25 de noviembre a una movilización que partirá a las 16:00 horas del Monumento de las Mujeres que Luchan con destino al Zócalo capitalino. Las autoridades buscan evitar daños a los inmuebles históricos mediante estas medidas preventivas.
