Su paso por instituciones de alto perfil como El Colegio de México y la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM sumado a su dirección editorial de las revistas Literatura Mexicana y Literaturas Populares, fue crucial para impulsar el estudio profundo de la tradición oral, las culturas populares, el romancero y los clásicos del Siglo de Oro, como el «Quijote».
Recordamos su agudeza y sensibilidad a través de las palabras que empleó en su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua (1993), titulado Charla de pájaros o las aves en la poesía folklórica, un testimonio de la pasión contagiosa de la académica que iluminó nuevos caminos: «los recuerdos remotos del verde colibrí… haciendo brotar un ‘estrépito de las aves preciosas’».
