La Fiscalía General del Estado de Michoacán iniciará esta semana una depuración total del personal adscrito a la Fiscalía Regional de Uruapan, como parte de una estrategia denominada «Operación Limpieza» que busca fortalecer la operatividad e investigación en esa zona de la entidad. La medida se implementa tras el asesinato del alcalde Carlos Manzo Rodríguez, ocurrido el pasado 1 de noviembre.
Fuentes internas de la Fiscalía informaron que la remoción incluye desde el fiscal regional hasta peritos, ministerios públicos, agentes de investigación y personal administrativo. El fiscal general Carlos Torres Piña anunciará oficialmente este lunes o martes la reestructuración completa del equipo, integrado por elementos seleccionados minuciosamente por el propio titular de la dependencia.
Esta acción se enmarca dentro de un esfuerzo más amplio por reforzar la capacidad de respuesta institucional ante la inseguridad que aqueja a la región de Uruapan. El homicidio del edil Carlos Manzo puso en evidencia la necesidad de contar con equipos de investigación más sólidos y confiables en una de las zonas más complejas del estado en materia de seguridad pública.
