El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva inauguró este lunes la trigésima conferencia climática de las Naciones Unidas (COP30) con un enérgico llamado a “imponer una nueva derrota a los negacionistas” del cambio climático. En su discurso de apertura ante el plenario en Belém, el mandatario lanzó una dura crítica contra quienes rechazan las evidencias científicas del calentamiento global.
“En la era de la desinformación, los oscurantistas rechazan no solo las evidencias de la ciencia, sino también los avances del multilateralismo. Controlan algoritmos, siembran el odio y difunden el miedo. Atacan a las instituciones, la ciencia y las universidades. Es el momento de imponer una nueva derrota a los negacionistas”, declaró Lula.
El dirigente realizó una defensa enfática del Acuerdo de París, que cumple 10 años de su firma, y del cual Estados Unidos se retiró nuevamente tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca hace nueve meses. Lula advirtió que el mundo avanza “en la dirección correcta, pero a la velocidad equivocada”.
“Al ritmo actual, todavía vamos rumbo a un aumento superior a un grado y medio centígrado de la temperatura global. Romper esa barrera es un riesgo que no podemos correr”, alertó el presidente.
El líder brasileño cuestionó con fuerza el aumento del gasto en defensa impulsado por Estados Unidos y Europa, en lugar de destinar recursos a los países en desarrollo para combatir el cambio climático.
“Si los hombres que hacen la guerra estuvieran en la COP30, sería mucho más barato colocar 1.3 billones de dólares anuales para acabar con el problema del clima, que 2.7 billones para hacer la guerra como hicieron el año pasado”, afirmó.
Lula convocó a la comunidad internacional a actuar en tres frentes prioritarios:
-
Cumplir con lo pactado y establecer metas climáticas más ambiciosas, además de garantizar financiación para los países más vulnerables. La meta es alcanzar 1.3 billones de dólares de financiación hasta 2035, aunque el compromiso actual es de 300 mil millones.
-
Acelerar la acción climática mediante un plan para “superar la dependencia de los combustibles fósiles”, y promover una “nueva gobernanza global” que podría materializarse con un “consejo del clima vinculado a la ONU” con poder de fiscalización y sanción.
-
Colocar a las personas en el centro de la agenda climática.
“El calentamiento global puede empujar a millones hacia el hambre y la pobreza, haciendo retroceder décadas de avances. El impacto desproporcionado sobre mujeres, afrodescendientes, migrantes y grupos vulnerables debe ser considerado en las políticas de adaptación”, subrayó Lula.
