Después de permanecer más de cuatro años privada de su libertad, la exmandataria interina de Bolivia, Jeanine Áñez, abandonó la prisión de mujeres de Miraflores ubicada en el centro de La Paz. La decisión del Tribunal Supremo de Justicia de anular su condena a una década de reclusión marcó el fin de un controvertido proceso judicial que la mantuvo encarcelada desde marzo de 2021.
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La liberación se produjo luego de que el máximo organismo judicial del país sudamericano determinara que el accionar de Áñez durante su asunción a la presidencia estuvo respaldado por un estado de necesidad constitucional dirigido a mantener la continuidad institucional del Estado boliviano. Este fallo cierra un intenso debate sobre si ocurrió un golpe de Estado contra el expresidente Evo Morales, como afirman sus seguidores.
Al salir del recinto penitenciario, Áñez se mostraba sonriente mientras agitaba una bandera boliviana, en medio de la expectación de medios de comunicación y simpatizantes que esperaban su liberación. La exgobernante había sido sentenciada en junio de 2022 por haber tomado posesión del cargo presidencial en una sesión cuestionada de la Asamblea Nacional.
Los hechos se remontan a 2019, cuando violentas protestas sacudieron Bolivia tras las elecciones presidenciales en las que Morales se adjudicó un nuevo mandato. Estas manifestaciones, que dejaron un saldo de 37 fallecidos, surgieron después de que la Organización de los Estados Americanos denunciara las elecciones como fraudulentas, lo que precipitó la renuncia de Morales después de casi 14 años en el poder.
Además de anular la sentencia por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución, el Tribunal Supremo ordenó que Áñez sea sometida a un juicio político por las muertes ocurridas durante su gobierno. Para que este procedimiento avance, se requiere la aprobación de dos tercios de la Asamblea Legislativa.
La defensa legal de la expresidenta había argumentado que no correspondía juzgarla en una corte común, sino mediante un proceso en la Asamblea Nacional debido a su condición de exjefa de Estado. Esta postura finalmente fue considerada por el máximo tribunal del país.
La resolución judicial llega tres días antes de la toma de posesión del presidente electo Rodrigo Paz, quien triunfó en el histórico balotaje del 19 de octubre pasado, poniendo fin a casi dos décadas de hegemonía del Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales. Carolina Rivera, hija de Áñez, anticipó que la expresidenta podría asistir a la ceremonia de investidura, ya que Paz le hizo extensiva la invitación.
