Un nuevo ataque ruso contra infraestructura civil en Ucrania dejó al menos una persona muerta y siete heridas este miércoles, luego de que dos drones kamikazes impactaran un jardín de niños en Kharkiv, al noreste del país. El presidente Volodímir Zelensky calificó el hecho como “un escupitajo ruso en la cara a todos los que insisten en una solución pacífica”.
El bombardeo ocurrió alrededor de las 11:00 horas locales, cuando las fuerzas rusas emplearon drones kamikazes iraníes modelo Geran-2 contra una zona densamente poblada y administrativa del distrito de Kharkiv. Según la Fiscalía local, uno de los edificios alcanzados funcionaba como una guardería privada, parcialmente destruida por la explosión.
Todos los menores fueron evacuados de inmediato y trasladados a refugios, aunque varios presentan cuadros de estrés agudo tras el ataque. En su cuenta de X, Zelensky confirmó la muerte de una persona y difundió imágenes de la evacuación.
“Un dron ruso impactó en una guardería en Kharkiv, tras un ataque masivo durante la noche. Lamentablemente, una persona falleció”, escribió el mandatario ucraniano.
Desde Noruega, donde realiza una visita oficial, Zelensky condenó enérgicamente el ataque, afirmando que “no hay justificación para un ataque con drones contra un jardín de infancia, ni puede haberla jamás”. Agregó que “Rusia se está volviendo más descarada. A los matones y terroristas solo se les puede poner en su lugar por la fuerza”.
El gobernador provincial Oleg Sinegubov reportó “daños importantes” en la zona afectada, mientras que el ministro del Interior Igor Klimenko aseguró que este nuevo ataque “demuestra que Rusia no tiene principios ni reglas; solo destrucción y muerte”.
El bombardeo se produce un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara que no habrá una reunión “pronto” con su homólogo ruso, Vladímir Putin, pese a los planes de un encuentro en Budapest para discutir un posible alto al fuego. Trump declaró que no quería tener “una reunión desperdiciada”, mientras que el viceministro ruso Serguéi Riabkov aseguró que “los preparativos para una cumbre continúan”, según la agencia TASS.
Este ataque forma parte de una oleada de bombardeos rusos que se intensificó entre la noche del martes y la madrugada del miércoles, dejando seis muertos y extensos cortes eléctricos en diversas regiones de Ucrania.
