Rafael Cardona y su Cristalazo, en colaboración con José Cárdenas, externó que “Fue un accidente que se pudo prevenir si se tomaran medidas reales. Trasladaron a las víctimas a hospitales donde no hay insumos; no tienen donde guardar la sangre que la gente bondadosamente dona”. Sentenció estamos “viviendo en el imperio del infortunio” ante la explosión de una pipa en Iztapalapa. señaló que la tristeza fingida de la burocracia cuando hay un desastre ya no nos la creemos, dijo que también se sabe que vivimos en una ciudad milagrosa, de milagro, porque de milagro estamos vivos, porque si la ciudad es un milagro, el país es una nación de lento aprendizaje, pues no hemos aprendido nada de Tlahuelilpan o San Juanico, o estamos acostumbrados a las explosiones en Tultepec.
