«El agresor las utilizaba para suministrar componentes sancionados destinados a la producción de drones y a equipos de navegación», escribió Zelenski en una publicación en redes sociales, en la que añadió que también se había alcanzado una instalación petrolífera.
Antes, el sábado, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, anunció que 370 drones se dirigían hacia la región de Moscú. Señaló que las defensas aéreas locales neutralizaron la mayoría de los drones y que 64 fueron destruidos. ‘Euronews’ no ha podido verificar de forma independiente estas cifras.
Imágenes de vídeo que circulan en redes sociales parecen mostrar un gran incendio en el lugar de uno de los ataques, supuestamente en un almacén de Wildberries. Wildberries es una empresa rusa de comercio electrónico fundada por la milmillonaria rusa Tatyana Kim.
Por su parte, Rusia ha atacado en repetidas ocasiones instalaciones logísticas ucranianas, entre ellas centros de clasificación operados por Nova Poshta, un servicio privado ucraniano de correo y mensajería. El Ministerio de Defensa ruso sostiene que Ucrania utiliza estas instalaciones para almacenar y ensamblar drones.
En junio, el director ejecutivo de Nova Poshta, Yevhen Tafiichuk, afirmó que un ataque con misiles ruso había destruido «la terminal más grande e innovadora» de la empresa.
La fuerza aérea ucraniana informó de que Rusia lanzó durante la noche 90 drones de ataque y siete misiles contra Ucrania, con especial incidencia en la región de Odesa. A primera hora del sábado, las defensas aéreas locales habían interceptado un misil y 69 drones, añadió.
Un ataque con drones contra Jersón en la mañana del sábado dejó al menos nueve personas heridas, según la Administración Militar de la región de Jersón.
Ucrania ha intensificado en los últimos meses sus ataques de largo alcance contra instalaciones industriales y energéticas rusas, con especial foco en infraestructuras petrolíferas como refinerías y depósitos.
Estos ataques han provocado una crisis de combustible en amplias zonas de Rusia y en los territorios ocupados por Rusia, donde muchos habitantes se enfrentan a escasez de gasolina y subida de precios.
En respuesta, el Kremlin ha prohibido las exportaciones de diésel para intentar amortiguar el impacto, mientras que en algunas regiones se ha introducido el racionamiento de combustible.
Con información de Euronews