Una serie de incendios forestales ardían en el suroeste de Francia y el centro de España ha llevado a la evacuación masiva de cerca unas 92 mil personas de sus hogares. Algunos habitantes incluso huyeron en barco cuando las llamas arrasaron la turística península de Cap Ferret, en la costa atlántica de Francia.
Las autoridades informaron que decenas de bomberos resultaron heridos, pero no se reportaron muertes en ninguno de los dos países.
Unos 125 kilómetros cuadrados han sido arrasados por el fuego que arde desde el miércoles cerca de la península turística de Cap Ferret. Situada a sólo 60 kilómetros de Burdeos, la zona normalmente ofrece impresionantes paisajes y playas de arena, así como pueblos donde es típico el cultivo de ostras y complejos turísticos de lujo.
Unos 67 mil residentes en Francia huyeron de una zona más amplia después de que las autoridades ordenaron evacuaciones adicionales más al sur tras declararse un incendio forestal separado. Tanto España como Francia han solicitado ayuda a otros miembros de la Unión Europea.
“Es muy impresionante y hasta aterrador”, dijo Laurent Moretti, un residente de la comuna francesa de Arès. «Nunca había ocurrido antes una evacuación de esta magnitud. Lo único que realmente esperamos es que los bomberos puedan controlarlo rápidamente».
Más de 20 mil personas ya habían sido evacuadas de pueblos y complejos vacacionales. Los nuevos desalojos se realizaron por carretera, y transbordadores en barco para quienes no podían viajar por sus propios medios.
Las autoridades locales del departamento de Gironda señalaron que 53 viviendas y un camping han sido arrasados por las llamas, y agregaron que 42 bomberos resultaron heridos. Alrededor de mil 500 personas que huyeron de la península llegaron por mar a la ciudad de Arcachon, algunos a bordo de pequeños taxis acuáticos y otros en embarcaciones más grandes.
En España, el gobierno declaró una emergencia nacional por incendios forestales por primera vez, después de que las llamas en Madrid y en la cercana provincia de Ávila obligaron a evacuar a unas 25 mil personas de pueblos al oeste de la capital.
Los incendios son avivados por una ola de calor, con temperaturas que se esperan superen los 39 grados en algunas partes de España.
Los dos grandes incendios cerca de Madrid se fusionaron en uno solo y para la tarde del viernes ya había calcinado rápidamente 30 kilómetros cuadrados. La presidenta regional Isabel Díaz-Ayuso lo calificó como el peor en la historia de Madrid.
Francisco Martín, el representante del gobierno central para la región de Madrid, dijo que a otras 20 mil personas se les ordenó permanecer resguardadas en casas en pueblos al oeste de la capital. Añadió que podrían producirse más evacuaciones y que la prioridad ahora era proteger el pueblo de San Lorenzo, donde se encuentra El Escorial, el palacio y monasterio real del siglo XVI de Felipe II.
Por otro lado, un incendio en Ávila, a menos de dos horas al noroeste de Madrid, había consumido 90 kilómetros cuadrados, lo que provocó que otras mil 500 personas huyeran.
La Guardia Civil española arrestó a un hombre e investiga a otro por presuntamente haber utilizado maquinaria pesada en una zona donde estaba prohibida por riesgo de incendio. La policía cree que una chispa encendió el fuego el jueves.
Francisco Martínez, alcalde de Burgohondo —cuyos residentes fueron evacuados de forma preventiva en Ávila— contó a la televisión pública española TVE, que en sus 60 años nunca había visto una situación similar ni un fuego de semejantes proporciones en el pueblo. AP