Estados Unidos detuvo sus ataques contra Irán por segundo día consecutivo y Teherán afirmó que también lo había hecho, mientras continuaban los esfuerzos para que ambos países regresaran a negociaciones.
No estaba claro por qué Estados Unidos ha hecho una pausa después de atacar zonas costeras e infraestructura iraníes por casi dos semanas luego que Irán disparó contra barcos en el estrecho de Ormuz. El Pentágono no respondió a preguntas el domingo.
El presidente Donald Trump «siempre ha sido coherente al decir que prefiere una solución diplomática, pero sigue manteniendo todas las opciones si Irán continúa con actividades terroristas en el estrecho de Ormuz o contra aliados», declaró el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung.
«A Irán mejor le conviene trabajar hacia un acuerdo negociado. De lo contrario, saben lo que ocurrirá», añadió.
Como Estados Unidos ha detenido los ataques durante las últimas dos noches, Irán también lo ha hecho, dijo a la televisión estatal iraní el portavoz del Ejército. En los últimos días, Teherán ha contraatacado a países de la región que albergan fuerzas norteamericanas y mató al menos a tres personas en una base en Jordania.
El periodo de 60 días que comenzó cuando ambos países firmaron el acuerdo provisional a mediados de junio ya está bien avanzado en su segunda mitad, y los principales asuntos que debían negociarse —en particular el programa nuclear iraní— siguen apartados mientras los mediadores intentan mantener a ambas partes dialogando.
Un funcionario regional involucrado en los esfuerzos de mediación señaló que la diplomacia estaba en marcha y que una pausa en los ataques es una “señal positiva que ayuda a los esfuerzos para desescalar”.
El funcionario indicó que ambos países quieren volver al acuerdo provisional de alto al fuego y que el arreglo que se negocia se centra en que Irán gestione el tránsito de embarcaciones por el estrecho de Ormuz con menos restricciones para los barcos. El funcionario no estaba autorizado a hablar del asunto y habló bajo condición de anonimato.
Persistían las preocupaciones sobre el transporte marítimo en el estrecho y ahora también en otra vía acuática crucial de la región, el estrecho de Bab al-Mandeb hacia el mar Rojo. Los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, amenazaron la semana pasada con un bloqueo del transporte marítimo saudí allí.
Los suministros energéticos y la economía mundial están en momentos tensos ya que los precios de la gasolina han vuelto a subir.
Irán reveló que seguía conversando con Omán sobre el paso seguro de los barcos por el estrecho de Ormuz, que se encuentra entre ambos países. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, afirmó que las conversaciones habían avanzado y continuaban. AP