Un nuevo ataque masivo ruso con misiles y drones dirigido sobre todo contra Kiev mató a al menos 25 personas en la capital ucraniana y volvió a mostrar la vulnerabilidad de las defensas aéreas de Ucrania ante los misiles balísticos rusos.
Según la Fuerza Aérea ucraniana, el Ejército ruso empleó en el ataque 74 misiles y 496 drones. Hasta 476 drones pudieron ser neutralizados, al igual que 48 misiles.
Como es habitual, el porcentaje de interceptaciones de misiles fue mucho menor debido a la impotencia del Ejército ucraniano ante los misiles rusos balísticos.
En el ataque Rusia empleó un total de 24 misiles balísticos Iskander-M, de los que Ucrania sólo pudo derribar cuatro.