Analistas

“Topos” en Palacio

Publicado por
Guadalupe Bustamante

El sábado, The New York Times publicó un reportaje firmado por Steve Fisher, Jack Nicas y Alan Feuer. La colaboración afirma que diez funcionarios mexicanos tocaron la puerta de Washington para convertirse en informantes del gobierno de Trump. 

El reportaje no es un rumor: es un golpe al corazón de Morena. Los funcionarios quieren hablar para salvarse. El partido en el poder tiene “topos”. La presidenta lo niega, pero los hechos la rebasan: Marina del Pilar negociando su visa, Durazo sudando agua bendita, Rocha Moya imputado, Inzunza marcado. La maquinaria de Palacio cruje. 

La respuesta de la mandataria fue la previsible: descalificar. Cuestionó la solidez del reportaje, exigió fuentes y dijo no tener “ninguna información” de que morenistas cooperen con Washington. Repitió la fórmula que ya usó con la panista Maru Campos y la CIA: “no sé, no me consta”. Predica “respeto mutuo” y “soberanía”, pero la negación no apaga el incendio. 

El cuestionamiento de Sheinbaum a las investigaciones, bajo el argumento de la “injerencia”, se vuelve paradójicamente la confesión de que algo grave sucede: hay gente de Morena corriendo a Estados Unidos para salvar el pellejo. 

Esa es la fractura. Mientras Sheinbaum convierte la soberanía en consigna, sus cuadros convierten la traición en seguro de vida. La 4T pidió lealtad ciega y recibe cooperación clandestina con el enemigo. Todo se desmorona cuando hay morenistas quienes marcan el número telefónico de la DEA. 

Sheinbaum manda callar desde el atril, pero el silencio de Palacio ya no se impone: se vende como música para los oídos de Washington. 

Compartir:
Compartir
Publicado por
Guadalupe Bustamante