María Amparo Casar, analista política, en colaboración con José Cárdenas, advirtió la narrativa de la presidenta Claudia Sheinbaum, en su discurso, ha decidido trasladar la figura del «adversario permanente», antes enfocada en las élites y la prensa nacional, hacia el exterior, señalando directamente al gobierno de los Estados Unidos bajo una retórica de «injerencismo» e «intervencionismo». Para la analista, Sheinbaum «cruzó su Rubicón retórico», tomando una decisión discursiva de la que será muy difícil retractarse.