Rafael Caro Quintero, cofundador del extinto Cártel de Guadalajara, compareció este miércoles ante la corte del Distrito Este de Nueva York en una audiencia de procedimiento dentro del proceso penal que enfrenta en Estados Unidos. La diligencia, presidida por el juez Frederic Block, tuvo una duración de apenas 10 minutos.
Durante la audiencia, la fiscalía estadounidense presentó una moción en la que solicita que el jurado que juzgará al capo sea anónimo y parcialmente aislado, con el objetivo de proteger su integridad e imparcialidad. Según el documento legal, la medida busca prevenir «el acoso, la intimidación u otra interferencia» contra los miembros del jurado, y mitigar cualquier temor que puedan experimentar durante el proceso.
En concreto, la fiscalía pidió que los nombres, direcciones y lugares de trabajo de los integrantes del jurado —tanto provisional como ordinario— no sean revelados a las partes ni a sus abogados. Asimismo, solicitó que los jurados sean trasladados diariamente desde y hacia el juzgado por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos, y que permanezcan alejados del público durante cada sesión.
Los fiscales argumentaron que estas medidas son necesarias para garantizar la integridad del juicio, señalando que casos similares —incluyendo el del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín «El Chapo» Guzmán— han justificado la misma protección en tribunales del Distrito de Nueva York. La defensa deberá responder formalmente a dicha moción.
La audiencia también se centró en el manejo de documentos y evidencias oficiales clasificadas como secretas, así como en la forma en que serán compartidas entre fiscalía y defensa.
En cuanto al calendario judicial, el juez Block ratificó el 8 de marzo de 2027 como fecha de inicio del juicio. Sin embargo, los fiscales informaron al juez que podría haber conversaciones entre ambas partes para explorar un posible acuerdo que evite llegar a juicio oral. Por el momento, aclararon, no existe ninguna propuesta formal de ese tipo, lo que implicaría que Caro Quintero se declarara culpable. La próxima audiencia de trámite quedó fijada para el 1 de octubre.
Caro Quintero, de 73 años, fue extraditado a Estados Unidos en febrero de 2025 como parte de la entrega de 29 presuntos delincuentes mexicanos al gobierno norteamericano. Enfrenta cargos por dirigir una organización criminal, por el secuestro, tortura y asesinato del agente especial de la DEA Enrique «Kiki» Camarena en 1985, así como por distribución internacional de narcóticos y uso ilegal de armas de fuego. El capo se declaró no culpable de todos los cargos.