La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sea el responsable directo de los ataques contra México y atribuyó las presiones a sectores de la ultraderecha estadounidense con intereses electorales. Durante su conferencia matutina del 20 de mayo de 2026, la mandataria señaló que son «algunos que lo asesoran» quienes buscan deteriorar la relación bilateral.
Sheinbaum advirtió que esos grupos se coordinan con sectores de la ultraderecha mexicana para impedir una buena relación entre ambos países, y que su objetivo es influir en las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos, utilizando a México como instrumento político. «¡México no es piñata de nadie!», afirmó la presidenta.
La mandataria también rechazó cualquier intento de injerencia extranjera en los comicios mexicanos de 2027, en los que se renovarán la Cámara de Diputados, 16 gubernaturas y cientos de alcaldías. Subrayó que la relación con Washington se mantiene activa y con «mucho diálogo», pero siempre bajo principios de respeto mutuo y soberanía nacional.
En ese contexto, Sheinbaum criticó la estrategia de seguridad del gobierno de Felipe Calderón, a quien acusó de supuestamente haber abierto las puertas a agencias extranjeras para operar en México, lo que, dijo, derivó en más violencia. Defendió el modelo de la Cuarta Transformación y aseguró que su administración se coordina con Estados Unidos, pero sin subordinación: «En nuestra casa manda el pueblo, no mandan otros».