Ramsés Pech, asesor en energía y economía, en entrevista con José Cárdenas, confirmó que «fue una mala decisión» que ciertas personas que tenían la responsabilidad de haber reportado la fuga de hidrocarburos de Pemex decidieron ocultarlo, pero tarde o temprano, saldría a la luz. Señaló que el derrame de hidrocarburos en Veracruz se originó en la infraestructura de Pemex, específicamente en un ducto de gran capacidad, y estimó que la fuga pudo alcanzar entre 8,000 y 15,000 barriles de crudo. Indicó que el incidente fue detectable desde el inicio por variaciones operativas, por lo que consideró que hubo omisión deliberada de protocolos y un intento de ocultar la fuga por parte de responsables operativos. Advirtió que la falta de atención oportuna elevó significativamente los costos ambientales y económicos, y subrayó la necesidad de reforzar controles, transparencia y capacidad de respuesta para evitar daños mayores en una industria clave donde la mayoría de la producción se realiza en el mar.