El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, abrió este martes la posibilidad de entablar un diálogo con Irán, aunque condicionó cualquier acercamiento a los términos que se planteen. «Depende de los términos. Es posible, solo posible», declaró el mandatario en una entrevista con Fox News, en medio de una guerra que ya cumple diez días y que comenzó el pasado 28 de febrero con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní.
Trump insistió en que Tehrán tiene interés en negociar. «He oído que tienen muchas ganas de hablar», afirmó, algo que el gobierno iraní ha negado categóricamente. El presidente estadounidense agregó que, si bien considera que «ya no hace falta hablar más», no descartó por completo esa vía, lo que representa un giro respecto a su postura de días anteriores, cuando exigió una «rendición incondicional» como única salida posible.
Las declaraciones de Trump llegaron en un contexto marcado por contradicciones. El lunes por la tarde consideró que la guerra estaba «prácticamente terminada», pero horas después advirtió que Washington «no se detendrá» hasta que Irán esté «totalmente derrotado». Adicionalmente, amenazó con golpear al país persa «veinte veces más fuerte» si bloquea el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, un escenario que calificó de altamente destructivo para la capacidad de reconstrucción iraní.
El enviado especial Steve Witkoff informó a Trump que Irán tiene suficiente uranio enriquecido para construir 11 bombas nucleares. Antes del inicio del conflicto, Washington ofreció levantar sanciones y apoyar un programa nuclear civil conjunto a cambio del desmantelamiento permanente de las instalaciones de enriquecimiento iranías, propuesta que Tehrán rechazó. «No están actuando con inteligencia», sentenció Trump al referirse a la postura del gobierno iraní.