Un tanquero ruso arribó este martes al puerto de Matanzas, Cuba, cargando 730,000 barriles de crudo, el primer suministro que recibe la isla desde enero. El buque «Anatoly Kolodkin», sujeto a sanciones de Estados Unidos, ingresó a la terminal petrolera alrededor de las 08:15 horas locales, según reportó la agencia AFP. La llegada se da en un contexto de crisis energética agravada por restricciones internacionales y la caída del suministro venezolano.
El envío fue posible tras una decisión excepcional del presidente Donald Trump, quien autorizó el suministro de petróleo ruso a la isla por razones humanitarias. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aclaró que no representa un cambio en la política de sanciones y que estas decisiones se evaluarán caso por caso.
Cuba enfrenta desde finales de 2024 al menos siete apagones nacionales, escasez de gasolina y serias limitaciones en el transporte público, situación que se agravó con la interrupción del suministro venezolano tras la detención de Nicolás Maduro. Con una producción interna de apenas 40,000 barriles diarios, la isla depende críticamente de importaciones para cubrir su demanda de combustibles refinados.
Expertos advierten que el cargamento representa un alivio temporal y parcial: según estimaciones, el combustible derivado podría cubrir apenas dos semanas de demanda. El economista Ricardo Torres, de la Universidad Americana de Washington, señaló que el envío no resuelve la magnitud del déficit, pues los problemas del sistema energético cubano son de carácter estructural.