Machado participó de forma virtual en la sesión MSC Public Square, moderada por Mary Louise Kelly de ‘NPR’. Allí expuso sus argumentos sobre por qué considera justo que Trump se quede con el reconocimiento físico del premio Nobel. «Creo que es justo y representa el sentimiento, la profunda gratitud del pueblo venezolano no solo por lo que ha hecho, sino por lo que creemos y confiamos que tendrá lugar muy pronto en Venezuela», declaró.
La opositora venezolana fue tajante al recordar que Estados Unidos es «el único país que ha arriesgado las vidas de algunos de sus ciudadanos por la libertad de Venezuela». Se refería a la operación del 3 de enero en la que fuerzas especiales estadounidenses capturaron a Nicolás Maduro en Caracas. Según Machado, esa acción marcó un punto de inflexión: «Lo que sucedió el 3 de enero definitivamente abre el camino para una transición a la democracia en Venezuela».
El futuro de Venezuela tras una década de devastación
Machado ofreció un panorama del país que describe como sometido a diez años de «brutal devastación», no solo de las instituciones y los recursos, sino de las propias familias venezolanas. Un tercio de la población ha sido forzada a huir, convirtiéndose en la mayor crisis migratoria del mundo actual, según sus palabras.
Cuando la moderadora le preguntó directamente qué esperaba obtener a cambio de entregar el Nobel, Machado respondió que no espera «nada específico». Su objetivo declarado es «trabajar juntos, no solo con Estados Unidos, sino también involucrar a otros países democráticos en todo el mundo en la primera liberación y reconstrucción de una nación que tiene un potencial enorme».
El regreso pendiente y la agenda internacional
Sobre cuándo volverá a Venezuela, Machado fue cauta pero determinada. «Regresaremos tan pronto como sea posible cuando cumpla acciones y objetivos que tengo en marcha ahora mismo», afirmó. Explicó que eso significa relacionarse directamente con actores internacionales, algo que no había podido hacer porque estuvo prohibida de salir de Venezuela durante 12 años.
La líder opositora considera que hay «mucha organización que tiene que hacerse internacionalmente», por lo que está «haciendo el trabajo desde el extranjero». Añadió que tan pronto como pueda regresará «a un país en el que muchas cosas están teniendo lugar mientras hablamos».