La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que México enviará ayuda humanitaria a Cuba, consistente principalmente en alimentos y otros insumos, a más tardar el próximo lunes 9 de febrero. Durante su conferencia matutina en Michoacán, la mandataria detalló que el gobierno también trabaja en gestiones diplomáticas para poder reenviar petróleo al país caribeño sin enfrentar sanciones arancelarias de Estados Unidos, buscando evitar repercusiones económicas para México mientras mantiene el apoyo solidario a la isla.
Sheinbaum explicó que el envío se coordina a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), con la participación del embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, y Lázaro Cárdenas Batel, quienes están trabajando en los detalles logísticos de la ayuda. La presidenta señaló que si no es posible concretar el envío este fin de semana, la ayuda humanitaria llegará a Cuba el lunes, priorizando la alimentación y algunos otros insumos solicitados por las autoridades cubanas ante la difícil situación que atraviesa la nación.
Al ser cuestionada sobre si mantendrá un diálogo directo con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, Sheinbaum respondió que de ser necesario lo hará, aunque hasta el momento las gestiones se están realizando a través de la Embajada de Cuba en México y no se ha requerido una conversación directa con el mandatario cubano. La presidenta subrayó que el gobierno mexicano está en un proceso de diálogo activo para poder reenviar petróleo a Cuba, pero dejó claro que «obviamente no queremos que haya sanciones para México», por lo que se trabaja cuidadosamente en las negociaciones diplomáticas.
Esta iniciativa de ayuda humanitaria se produce en un contexto de crisis energética y escasez de alimentos en Cuba, que ha enfrentado apagones masivos y desabasto de productos básicos en los últimos meses. Sheinbaum enfatizó que el envío responde al compromiso histórico de solidaridad de México con la isla, mientras el gobierno federal busca los canales diplomáticos adecuados para ampliar el apoyo sin comprometer los intereses económicos nacionales frente a posibles represalias comerciales estadounidenses.