Andrew Mountbatten-Windsor, exprincipe británico y hermano del rey Carlos III, fue arrestado este jueves 19 de febrero —el día de su 66 cumpleaños— bajo sospecha de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público. La Policía del Valle del Támesis confirmó la detención de un hombre en sus sesenta años en Norfolk, donde Mountbatten-Windsor reside en la finca Sandringham tras haber sido desalojado de Royal Lodge semanas atrás. Agentes en vehículos sin distintivos llegaron a Wood Farm al filo de las 8 de la mañana hora local.
La investigación gira en torno a documentos confidenciales que el entonces enviado especial de Reino Unido para Comercio Internacional habría compartido con el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein alrededor de 2010, incluyendo reportes sobre Vietnam, Singapur y Afganistán. Esos materiales salieron a la luz el mes pasado, cuando el Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó millones de páginas del expediente Epstein.
El rey Carlos III reaccionó con un comunicado en el que afirmó: «La ley debe seguir su curso», y pidió no hacer más declaraciones mientras continúe el proceso. El mensaje también buscó distanciar a la Corona de su hermano, señalando que la familia real continuará con sus deberes de servicio. El Palacio de Buckingham había anticipado la semana pasada su disposición a cooperar con una eventual investigación policial.
Mountbatten-Windsor ya había perdido sus títulos reales y sus funciones como miembro activo de la Corona a raíz de sus vínculos con Epstein, luego de una entrevista con la BBC en 2019 que desató un escándalo. Si llegara a ser formalmente acusado por el delito de conducta indebida en cargo público, podría enfrentar una condena máxima de cadena perpetua en el Reino Unido. Hasta ahora ha negado de manera sistemática cualquier irregularidad.