El Parlamento Europeo remitió este miércoles al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) el tratado comercial firmado entre la Unión Europea y el Mercosur, una decisión que puede frenar la creación de una de las zonas de libre comercio más grandes del mundo. La medida, aprobada por 334 votos a favor, 324 en contra y 11 abstenciones, fue celebrada por cientos de agricultores concentrados frente a la sede parlamentaria de Estrasburgo, Francia, quienes protestan contra este acuerdo que genera inquietud en el sector agrario europeo.
La Comisión Europea expresó su «profunda decepción» por la decisión parlamentaria, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz lamentó el revsés y pidió a Bruselas aplicar provisionalmente el tratado. El acuerdo, negociado durante más de 25 años, busca crear una zona de libre comercio entre los 27 Estados miembros de la UE y Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, eliminando aranceles a más del 90% del comercio bilateral entre ambos bloques.
El tratado permitiría a Europa exportar más vehículos, maquinaria, vinos y licores a América Latina, mientras facilita la entrada al continente europeo de carne bovina, azúcar, arroz, miel y soja sudamericanos. Sin embargo, el pacto ha generado fuertes resistencias en varios países europeos, especialmente en Francia, donde el sector agrícola y ganadero teme verse impactado por productos importados más baratos que no necesariamente cumplen con las normas fitosanitarias europeas.
La remisión al TJUE puede retrasar hasta un año y medio el voto definitivo del Parlamento Europeo para ratificar el tratado, aunque la Comisión Europea mantiene la opción de aplicarlo provisionalmente. Algunos eurodiputados calificaron el acuerdo como un «pacto anti-Trump», argument ando que las amenazas arancelarias del presidente estadounidense hacen urgente encontrar nuevos socios comerciales. La decisión refleja las profundas divisiones dentro de Europa sobre el futuro de sus relaciones comerciales con América Latina.