La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), tras analizar más de 2 mil muestras de agua en los 17 estados costeros, reveló los resultados de su monitoreo invierno 2025. Aunque la gran mayoría de los litorales cumplen con la normativa, seis zonas específicas rebasaron los límites de contaminación bacteriana permitidos.
De acuerdo con los reportes técnicos estatales, seis playas superaron el límite de 200 Enterococos NMP/100 mL establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). El caso más crítico se ubica en la frontera norte.
A continuación, el listado de las zonas reprobadas y la cantidad de contaminantes detectados en su punto más alto de muestreo:
En contraste, la mayoría de los destinos turísticos mantuvieron niveles de excelencia, registrando valores mínimos de contaminación (10 o menos NMP/100 mL), lo que garantiza seguridad total para los bañistas. Destacan por su limpieza:
El dato más relevante en esta recuperación es Acapulco, Guerrero. Playas que históricamente presentaban problemas, como Tlacopanocha, Hornos, Suave y Carabalí, aprobaron los exámenes bacteriológicos con niveles de entre 11 y 19 NMP/100 mL, declarándose aptas para el turismo.
La medición que realiza la autoridad sanitaria busca específicamente la bacteria Enterococcus faecalis. Este microorganismo se utiliza como indicador biológico de contaminación porque habita en el tracto intestinal de humanos y animales, por lo que su presencia en el agua de mar sugiere descargas de aguas residuales no tratadas o material fecal.
A diferencia de otras bacterias, el enterococo es altamente resistente a la salinidad del mar y a condiciones adversas, lo que lo convierte en el mejor parámetro para evaluar el riesgo en zonas costeras. El NMP (Número Más Probable) es simplemente la unidad estadística usada para contar estas bacterias en una muestra de 100 mililitros.
Nadar en aguas con concentraciones superiores a 200 enterococos NMP aumenta el riesgo de padecer:
Gastroenteritis: Vómitos, dolor abdominal y diarrea.
Enfermedades respiratorias: Fiebre y dolor de garganta.
Afecciones de piel y mucosas: Irritación en la piel (dermatitis) e infecciones en ojos (conjuntivitis) y oídos (otitis).