Miley realizó algunos pasos que fueron catalogados como “provocativos” y “subidos de tono”, se trataba del twerk, un movimiento donde se usa la cadera y los glúteos. En ese año no se conocía mucho sobre ese baile, por lo cual más de uno quedó desconcertado con estos pasos.
El twerking tiene raíces en danzas africanas, especialmente de las regiones de Senegal, Ghana y Nigeria. El twerk sale de África con la llegada de esclavos a América, es en este punto cuando la mezcla de culturas se combinan y se origina un nuevo baile que fue tomado como una forma de identidad entre las minorías.
Fue en Estados Unidos donde el twerk tomó fuerza por la comunidad afroamericana, especialmente en la década de los 80, en aquella época la segregación racial aún era muy fuerte, incluso en New Orleans, lugar que es conocido por sus carnavales, la gente negra tenía prohibido participar, razón por la cual ellos crearon sus propias celebraciones.
Motivados a tener un espacio donde pudieran celebrar y ser ellos mismos, sumado a la combinación del Hip-Hop y la mezcla de la cultura afro de los barrios, se originó un fenómeno social y musical que dio origen a lo que hoy en día conocemos como twerk.
El twerking fue tomado principalmente por minorías, como los afroamericanos, queers, mujeres, drags y parte de la comunidad LGBTQ+ de New Orleans, convirtiéndose en un emblema de liberación sexual y política.
A pesar de que es catalogado por algunos como un baile que está “fuera de lugar”, el twerk es sinónimo de resistencia y de representación de sectores de la población que han sido apartados por su origen, color o preferencia sexual.
El hecho de que poco a poco el twerking se haya popularizado y sea retomado por artistas internacionales, lo cataloga como parteaguas para abrir la conversación sobre la representación de otras culturas.