La Unión Europea ha presentado un ambicioso plan estratégico diseñado para garantizar la capacidad de Europa de defenderse ante potenciales ataques externos por parte de Rusia. La iniciativa representa una respuesta integral ante las crecientes amenazas de seguridad que enfrenta el continente.
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Una de las prioridades centrales del plan consiste en establecer defensas especializadas contra drones para detectar, rastrear e inutilizar aeronaves no autorizadas. Esta medida surge tras una serie de preocupantes violaciones del espacio aéreo en las fronteras de Europa con Rusia, Bielorrusia y Ucrania. La Iniciativa Europea de Defensa contra Drones constituye un componente clave de un esquema más amplio denominado Vigilancia del Flanco Oriental.
Este sistema de vigilancia tiene como objetivo fortalecer las defensas a lo largo de la frontera oriental de Europa en múltiples frentes: terrestre, en los mares Báltico y Negro, en el espacio aéreo, así como contra ataques híbridos. La estrategia también contempla el desarrollo de escudos aéreos y espaciales separados sobre el territorio europeo.
La agenda establece que ambos sistemas estarán en funcionamiento para diciembre de 2026, con el sistema de drones completamente operativo a finales de 2027 y la Vigilancia del Flanco Oriental en pleno funcionamiento para finales de 2028.
El plan requiere financiamiento sustancial en un contexto de presupuestos ajustados. La Comisión estima que el gasto en defensa de la UE este año totalizará alrededor de 392 mil millones de euros (457 mil millones de dólares), casi el doble de la cantidad de hace cuatro años, antes de que Rusia lanzara su invasión a gran escala de Ucrania.