El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que se sometió a una resonancia magnética durante su segunda revisión médica del año, un procedimiento que no había sido explicado previamente por la Casa Blanca. El mandatario, de 79 años, aseguró desde el Air Force One que los resultados fueron “perfectos” y que ya entregó el reporte completo a las autoridades correspondientes.
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La visita de Trump al centro médico militar Walter Reed, en las afueras de Washington, tuvo lugar el 10 de octubre y generó especulaciones sobre su estado de salud, dado que los presidentes estadounidenses suelen realizarse un solo examen médico anual. La Casa Blanca no ofreció detalles sobre las razones de este segundo chequeo.
Las resonancias magnéticas son estudios de diagnóstico por imagen empleados para detectar diversas condiciones médicas, desde tumores y accidentes cerebrovasculares hasta lesiones musculares o inflamaciones. Sin embargo, Trump se negó a especificar qué motivó el estudio.
Desde su regreso al poder en enero de 2025, el presidente ha mostrado moretones visibles en su mano derecha, en ocasiones cubiertos con maquillaje. La Casa Blanca atribuyó las marcas al consumo de aspirina, utilizada como medida preventiva para la salud cardiovascular. En julio, el gobierno también informó que el mandatario fue diagnosticado con insuficiencia venosa crónica, una condición benigna que provoca hinchazón en las piernas.
Durante la conversación con periodistas, Trump expresó que le “encantaría” buscar un tercer mandato, aunque la Vigesimosegunda Enmienda de la Constitución estadounidense lo prohíbe explícitamente. Dicha enmienda, ratificada en 1951 tras los cuatro mandatos de Franklin D. Roosevelt, establece que nadie puede ser elegido presidente más de dos veces.