En la imagen vemos la completa destrucción del barrio de Shejaiya, cerca de la valla fronteriza con Israel, en la ciudad de Gaza, el 01 de agosto de 2015.
Decenas de mexicanos se unieron en Coyoacán, una de las alcaldías de más tradición cultural en la capital mexicana, para solidarizarse de manera personalizada con familias de la Franja de Gaza.
Intercambios de libros, talleres para niños y adultos, venta de ropa y lectura de poesía relacionada con la crisis en Palestina, fueron algunas de las iniciativas, cuyas ganancias serán destinadas a tres familias en situación de pobreza extrema en Gaza.
Ayari Guerrero, coordinadora del evento denominado ‘Madres por Palestina’, explicó a EFE que hace poco más de un mes tuvo contacto con varias mujeres de Gaza que contaron su odisea y surgió la idea de elegir a las tres en peores condiciones de vida para ayudarlas, y luego extender la ayuda a otros.
«Si donamos 200, 600 o más dólares nos parecerá poco, pero para ellos significará varios días con comida; esto tiene también mucho de simbolismo porque demostramos cuánto nos interesan. Las manifestaciones de solidaridad están bien; esto es algo más concreto a tres familias con nombres y apellidos», dijo.
En las últimas semanas, Guerrero se informó del día a día en Gaza, conoció de las dificultades de sus integrantes para cumplir necesidades elementales, como comer, ir al baño, lavar la ropa o tener dinero en efectivo.
«La única manera en la que estas personas pueden sobrevivir es a través de las donaciones, porque allí no hay trabajo. Empecé a donar personalmente, pero me pareció insuficiente y fuimos por más», dijo.
El evento fue diseñado para la convivencia de adultos con niños, que a través de juegos o actividades lúdicas aprendieron sobre la solidaridad; algunos, desde los dos o tres años, realizaron pinturas que serán enviadas a palestinos de sus edades.
«Muchos de estos eventos no incluyen a los niños y tratamos de hacer esto para crecer desde un lugar de amor y respeto. Que fuera algo bonito que demostráramos que podemos hacer una diferencia». explicó Guerrero. EFE