Guadalupe Mora, activista, en entrevista con José Cárdenas, rompió el silencio tras el asesinato de Bernardo Bravo, presidente de los citricultores en Michoacán. En una fuerte declaración, Mora aseguró que está convencido de que «fueron Los Viagras quienes mataron a mi hermano», pese a que las autoridades detuvieron a un presunto implicado relacionado con Los Blancos de Troya. Señaló que Los Viagras son quienes cometen más abusos en la región, vinculándolos directamente con la violencia que azota al sector limonero. El homicidio de Bravo ha conmocionado al estado y reabierto el debate sobre el poder del crimen organizado en el campo mexicano.