El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció que el Ejército estadounidense llevó a cabo su octavo ataque contra una presunta embarcación con drogas, pero en esta ocasión frente a las costas de Colombia, con un saldo de dos muertos. El ataque se realizó el martes por la noche.
El secretario de Guerra detalló que se trató de «un ataque cinético letal contra un buque operado por una Organización Terrorista Designada y que realizaba narcotráfico en el Pacífico Oriental». Según Hegseth, la inteligencia estadounidense tenía conocimiento de que el buque estaba involucrado en el contrabando ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida para el narcotráfico y transportaba narcóticos. Sin embargo, como ha ocurrido en los demás ataques, no aportó prueba alguna de sus dichos.
Durante el ataque, llevado a cabo en aguas internacionales, se encontraban dos supuestos narcoterroristas a bordo. Ambos murieron y ninguna fuerza estadounidense resultó herida, indicó el funcionario. En un breve video publicado por Hegseth, se observa un pequeño bote medio lleno de paquetes marrones moviéndose por el agua. Varios segundos después, el bote explota y se ve flotando inmóvil en el agua en llamas.
Hegseth dio el paso inusual de equiparar a los presuntos narcotraficantes con los terroristas de Al-Qaeda que llevaron a cabo los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos. «Así como Al-Qaeda libró una guerra en nuestra patria, estos cárteles están librando una guerra en nuestra frontera y nuestra gente», dijo el secretario de Guerra, agregando que «no habrá refugio ni perdón, solo justicia».
Hasta ahora, los ataques se habían concentrado en el Caribe, frente a las costas de Venezuela. El del martes es el primer ataque frente a las costas colombianas. Con los dos fallecidos, el total de muertos en los ataques a embarcaciones por parte de Estados Unidos se eleva al menos a 34. El gobierno del presidente Donald Trump afirma que todos eran «narcoterroristas».