Lima, Perú. El Congreso peruano destituyó este jueves a la presidenta Dina Boluarte por «permanente incapacidad moral», en una histórica votación que pone fin a su mandato presidencial. La decisión se produjo después de que los partidos políticos que previamente la protegían en el Parlamento le retiraron su apoyo durante la jornada.
La destitución de Boluarte se produce en medio de una profunda crisis política impulsada principalmente por el alza de la criminalidad en el país andino, lo que generó un creciente descontento social y político. El Congreso peruano había convocado previamente a la mandataria para debatir varias propuestas de destitución presentadas por diferentes bancadas parlamentarias.
La figura de «permanente incapacidad moral» es una causal constitucional que ha sido utilizada en repetidas ocasiones en la turbulenta historia política reciente de Perú. Esta medida permite al Congreso destituir a un presidente sin necesidad de comprobar delitos penales específicos, sino argumentando una incapacidad para ejercer el cargo.
El retiro de apoyo por parte de los partidos que antes respaldaban a Boluarte resultó determinante para alcanzar los votos necesarios en el Parlamento. La crisis de seguridad ciudadana y el incremento de actividades criminales habían erosionado significativamente la popularidad del gobierno y generado presión desde diversos sectores de la sociedad peruana.
Con esta destitución, Perú enfrenta una nueva etapa de incertidumbre política, sumando otro capítulo a la inestabilidad gubernamental que ha caracterizado al país en los últimos años. Según el marco constitucional peruano, corresponderá al vicepresidente o al titular del Congreso asumir la presidencia de manera interina.