Rafael Cardona y su Cristalazo, en colaboración con José Cárdenas, criticó el acto oficial de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, señalando que varios funcionarios distinguidos fueron simbólicamente excluidos al ser colocados detrás de las vallas metálicas fuera del Palacio Nacional. Aunque la presidenta minimizó el hecho como «chismes», Cardona subrayó que todo gesto tiene peso político, y calificó el evento no como un informe de gobierno, sino como una asamblea que solo repitió lo ya sabido.