Muñoz dio a México su decimocuarta medalla en un Mundial de Atletismo y la primera en una prueba de lanzamientos, ya que la inmensa mayoría se han dado en la marcha.
El balance mexicano en el evento queda en tres oros, ahora cuatro platas y siete bronces.
«Esta medalla reconoce sobre todo el esfuerzo y el trabajo. Me deja un sabor de boca muy bueno, me sabe como si fuera de oro, como si fuera un récord mundial. Sabe a muchas cosas para mí», declaró Muñoz, a su paso por la zona mixta del estadio Nacional de la capital japonesa.
«Lo que la gente no ve y está detrás de esto son horas de esfuerzo, horas de sol, horas de sueño de menos y lesiones. Esta temporada no ha sido la más fácil para mí, pero la cierro de la mejor manera soñada», apuntó.
En grandes eventos planetarios había sido ya finalista en el Mundial de Eugene 2022, donde acabó undécimo, y en los Juegos Olímpicos del año pasado en París, donde fue octavo.
Con su emocionante último lanzamiento se ganó los focos en una competencia donde Ryan Crouser (32 años), el plusmarquista mundial de la prueba y gran dominador de los últimos años, cumplió con la rutina de ser el campeón.
Crouser encadena ya tres oros mundiales y tres olímpicos de manera consecutiva.