Con esta exposición, el también comisario del museo despliega una premisa fundamental: el tiempo no solo se observa, también se siente. “La tactilidad es el eje central de esta exposición”, explica en entrevista. “Nos interesaba explorar cómo el tiempo se manifiesta en el cuerpo, en los materiales y en las diversas formas de habitar la existencia”. Así, la muestra ofrece múltiples aproximaciones a la noción de temporalidad: desde sistemas científicos y creencias espirituales hasta ciclos vitales, fenómenos efímeros y procesos de crecimiento, decadencia y renovación.
“Son obras que, de una manera u otra, abordan la relación del cuerpo con su entorno. Algunas lo hacen desde una perspectiva muy física, otras desde lo conceptual, pero todas comparten la inquietud por lo que el tiempo deja en nosotros”, añade el curador.
Un ejemplo destacado es Time Tunnel (2012), de Lara Favaretto, un pasadizo de cepillos giratorios que invita al visitante a atravesarlo: “Es una obra que literalmente se siente con el cuerpo. La experiencia es tan importante como la forma”.
La exposición también recupera piezas del acervo del museo que requerían un nuevo contexto para ser revisitadas, como Hair (1972), de Gordon Matta-Clark, realizada con su propio cabello tras un año de crecimiento, y 100 Years (2001), de Hans-Peter Feldmann, serie fotográfica que retrata a personas de entre ocho meses y cien años de edad, conformando una línea de vida colectiva: “Solo un par de las obras se habían mostrado anteriormente. Esta fue una oportunidad para dar nueva vida a piezas que estaban en reserva”.
En este sentido, Hammonds señala que 100 Years es una obra clave: “Es simple en apariencia, pero de gran profundidad. Ofrece una línea de vida comunitaria, una especie de horizonte donde los visitantes pueden reconocerse a sí mismos o a quienes aman”. La obra se extiende a lo largo de más de 30 metros en los muros y, por tanto, tiene una presencia importante en la galería.
Otro de los enfoques de esta edición fue incluir, por primera vez en el museo, a artistas que viven y trabajan en México: “Tenemos creadores como Yeni Mao, artista chino-estadounidense; Bárbara Sánchez-Kane, Berenice Olmedo y Tania Pérez Córdova, todas con prácticas profundamente enraizadas en el contexto mexicano”, señala el curador. Para él, las obras de estos artistas dialogan con piezas de figuras históricas como Dan Graham y Reynier Leyva Novo, trazando una red de referencias que articulan siete temas vinculados a la vida contemporánea y a la interacción entre cuerpo y entorno.
Uno de los ejes más sugerentes es el de la piel, entendida tanto como superficie física como metáfora.
“La piel es el órgano más grande del cuerpo, pero rara vez reflexionamos sobre su relevancia. Es la frontera entre el yo y el mundo, y muchas de las obras aquí presentes lo reflejan”, explica.
Un ejemplo es la obra de la artista argentina Marcela Astorga, elaborada con piel de vaca: “Ella sostiene que la piel no es solo un material, sino algo que nos contiene y también nos define frente a los demás”.
Aunque las piezas pueden interpretarse desde distintos ángulos, Hammonds identifica tres núcleos curatoriales que articulan la muestra: “El paisaje del tiempo”; “La piel”, concebida como umbral entre la identidad y el entorno; y “La salud”, entendida desde la vulnerabilidad del cuerpo humano.
“Cada obra puede integrarse a uno o varios de estos núcleos. No están separados de forma rígida, sino que se entrelazan, como lo hacen estos temas en nuestra vida cotidiana”, aclara.
Entre 2013 y 2023 la colección pasó de dos mil 500 a tres mil 500 obras, coincidiendo con la muestra Todo se vuelve más ligero, celebrada con motivo del décimo aniversario del recinto.
“No puedo precisar cuántos artistas nuevos se han incorporado, pero lo que es evidente es que seguimos adquiriendo obras significativas, tanto de voces emergentes como de artistas ya establecidos. La colección está viva, en permanente expansión”, explica.
Y añade: “La exposición es una invitación a detenernos, a sentir el tiempo, no solo a medirlo. A través de los materiales, los gestos y las historias que los artistas comparten, podemos observar cómo el tiempo nos atraviesa y nos transforma”.
Obras de la Colección Jumex se inaugura el 13 de septiembre; el recorrido formal para la prensa se realizará el 25, junto con otras tres muestras de Gabriel de la Mora, Rodrigo Ortiz Monasterio y Elsa-Louise Manceaux.
ELEMENTOS
-El Museo Jumex cumple 12 años.
-El 25 inauguran Gabriel de la Mora: “La Petite Mort”, un recorrido temático por más de dos décadas de producción del artista; “The Tiger’s Coat”, proyecto curatorial de Rodrigo Ortiz Monasterio que entrelaza historia y ficción a partir de la enigmática vida de Tina Modotti; y “Elsa-Louise Manceaux: Notas de Voz”, una instalación que expande los límites de la pintura al integrarla con el habla, el texto, la tipografía, la imagen en movimiento y el sonido.