Los cuatro que se trasladan a la ISS son los astronautas de la NASA Zena Cardman y Mike Fincke, la japonesa Kimiya Yui y el ruso Oleg Platonov. «¡Hola, estación espacial!», dijo Fincke por radio en cuanto la cápsula se acopló.
Cardman y otro astronauta fueron retirados de un vuelo de SpaceX el año pasado para hacer sitio a los dos astronautas de la NASA que se habían quedado atascados, los pilotos de pruebas de Boeing Starliner Butch Wilmore y Suni Williams. Su estancia en la estación espacial pasó de una semana a más de nueve meses debido a un fallo en la nave de Boeing.
Fincke y Yui habían estado entrenándose para la siguiente misión del Starliner. Sin embargo, dado que el Starliner se quedó en tierra hasta 2026 por problemas con los propulsores y de otro tipo, ambos se pasaron a SpaceX. Platonov fue excluido de la lista de lanzamientos de Soyuz hace varios meses debido a una enfermedad no revelada.
La llegada de los astronautas el sábado sitúa temporalmente la población de la ISS en 11 personas. Los astronautas les recibieron con bebidas frías y comida caliente. Los astronautas que llegan sustituirán a cuatro colegas que ya se encuentran en la ISS desde marzo. Esos cuatro serán traídos de vuelta ya el miércoles. Aunque la llegada del sábado fue rápida para los estándares estadounidenses, Rusia ostenta el récord del viaje más rápido a la ISS, con tres horas.