María Amparo Casar, analista política, expresó que la elección haya sido un fracaso numérico y de convocatoria no significa que el objetivo principal del morenísimo no se haya cumplido. Se cumplió cabalmente: se quedaron con el Poder Judicial, se acabó la división de poderes. De los nueve del acordeón entraron los nueve. A la mejor a ese «éxito» se refiere la presidenta Sheinbaum cuando habla de lo «maravilloso» que le pareció el domingo.