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Un país perturbado: Francisco Graue

Publicado por
José Cárdenas

Francisco Graue

 

 

“Es una locura para las ovejas hablar de paz con un lobo”

Thomas Fuller

 

La locura -en sus diferentes variables y alcances- crea relaciones disfuncionales y muy complejas para las personas que tienen que convivir a diario con un loco, esto puede llevarlos al borde de la desesperación y vivir perturbados. No saben qué hacer.

 

En ocasiones, se justifica al loco -por loco- y se pasan por alto las consecuencias de sus actos. Hay quienes llegan al extremo de querer asumir la responsabilidad de las acciones del loco. En la negación de la locura, enloquecemos todos.

 

Los locos no son siempre personas incapacitadas, actúan claramente de forma absurda, pero en algunos casos sus ideas y delirios pueden ser muy convincentes y atractivos para millones de personas. Hoy tenemos a locos peligrosos al frente de muchos gobiernos causando estragos y desgracias de todo tipo.

 

Da igual si el loco gobierna una superpotencia o un país en vías de desarrollo, destruirá todo lo que se oponga a su delirio, ya sean instituciones o personas.  Hoy, en México, estamos perturbados ante la locura cotidiana.

 

Los mexicanos tenemos con AMLO una relación totalmente disfuncional; tenemos primero a los fanatizados por la 4T que, convencidos de la naturaleza mística y redentorista del Jefe Máximo, harán por AMLO lo que él exija. Hasta la locura de la violencia.

 

En un segundo grupo, el más importante para AMLO, están los millones de mexicanos hundidos en la pobreza y esclavos del clientelismo de MORENA. Son el grueso del batallón de las manifestaciones y marchas al servicio de la 4T.  Es el “pueblo bueno” a quién AMLO mantiene postrado a cambio de votos.

 

Están a favor de recibir tantas dádivas como sean posibles – abuelos, ninis, etc.- y esa es la base de su relación con la 4T. Viven atemorizados por las amenazas constantes del ejército élite de AMLO: los Siervos de la Nación. ¡O votan por MORENA o se termina el apoyo! Su voto no tiene que ver con la ideología, sino con la miseria. Para que la locura “amarre” nada más efectivo que un toque de crueldad.

 

El tercer grupo, cada vez más numeroso, está conformado por las clases medias que, ante el acoso sistemático del Presidente en contra de ellos por aspiracionistas y conservadores, han decidido dar un paso al frente.

 

Este grupo, que creyó que AMLO podría enderezar a México, fue quién le dio a AMLO los votos necesarios para construir su autocracia, lo que comprueba que la locura es relativa: Depende de quién encierre a quién en la jaula.

 

Hoy, las clases medias encabezan la lucha para que no desaparezcan las instituciones que garanticen su futuro y la libertad para sus familias. Viven en la incertidumbre y la ansiedad.

 

También es verdad que, con sus votos, podrían incidir en el resultado de la elección del 2024. AMLO lo sabe muy bien, y les transmitirá todo el miedo que sea posible. La locura total: el Plan C.

 

Hay que entender que el loco no va a cambiar y que, podemos vivir paralizados y confundidos con él o, liberarnos del loco y ver otras alternativas. Es urgente pasar al diálogo de las soluciones y dejar de comentar las manías del loco, ahí reside su fortaleza.

 

¿Qué va a hacer AMLO de aquí a la elección del 2024? Lo mismo que ha hecho los últimos 20 años: Mentir. Lo importante es si el resto de los mexicanos queremos sanar y finalizar ya con esta relación victimista y autodestructiva. No tiene la culpa el loco sino el que lo hace Presidente.

 

Tenemos que salir del círculo de locura en el que estamos inmersos y dejar de vivir en el mundo ideal de AMLO: La parálisis y el miedo. Dejar de ser un país perturbado sí depende de nosotros. No del loco.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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José Cárdenas