El líder francés ha decidido que hay que, a partir del viernes, volver a confinar para detener el virus. “Todos los territorios nacionales se verán afectados. Las escuelas seguirán abiertas y los hogares de jubilados podrán recibir visitas”, aseguraba.
Como en primavera, solo se podrá salir para comprar, ir a trabajar. Las reuniones públicas se prohíben. En relación a marzo y abril hay un progreso por eso habrá algunas reglas que cambiarán. Los niños podrán seguir yendo a las escuelas.
El Gobierno acompañará a las pequeñas empresas y comerciantes que quieran digitalizarse. Las fronteras externas, además, seguirán cerradas.
Además, pedía responsabilidad a la ciudadanía. Desde mañana, se dará cuenta de todas estas medidas en el Parlamento francés.
Fuente: https://www.cope.es/