Nacional

En medio de la polémica de «jóvenes valientes», reconocen a sobrevivientes de guerrilla

Publicado por
Gema Hernández

Con el llamado a un largo aplauso a «los jóvenes valientes» que ayudaron a transformar a nuestro país, la tarde de este domingo en el Salón Adolfo López Mateos de Los Pinos, concluyó la ceremonia de entrega del Premio Nacional Carlos Montemayor 2019, un ceremonia emotiva en la que se premiaron a dos de los sobrevivientes del asalto a Cuartel de Madera, Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965.

En la conmemoración que se realizó por primera vez en Los Pinos y que reunió a sobrevivientes guerrilleros y a luchadores de diferentes agrupaciones, David Cilia Olnos, organizador del evento, dijo que ahorita que está la polémica de si fueron o no «jóvenes valientes», llamó a seguir en rebeldía y en pie de lucha, y sin mencionar a Pedro Slamerón, que llamó «jóvenes valientes» a quienes secuestraron y asesinaron al empresario Eugenio Garza Sada, comentó «cada uno de ustedes saben si esos jóvenes fueron o no valientes».

Luego de reconocer a Francisco Madrigal, Florencio Lugo, Francisco Ornelas y a Alma Gómez, quien lo recibió en nombre de «Las mujeres del alba», integrada por madres, esposas y hermanas de los jóvenes desaparecidos o muertos que luchaban en la guerrilla, esta última dio un repaso por las historias de varias mujeres que lucharon y de cuyas historias escribió Carlos Montemayor.

«Después del 68 las historias de lucha y rebeldía continuaron, y ahí estuvieron otras mujeres: Doña Rosario, Doña Laurita, Doña Alicia; todas doñas, doñas vestidas de dignidad, madres del nuevo amanener, mujeres del alba, militantes, presas, desaparecidas, exiliadas, asesinadas», señalaba Alma Gómez en medio de un largo aplauso que terminó con «Vivos se los llevaron, vivos los queremos».

Ante mujeres que lloraban y de hombres conmovidos hasta las lágrimas, Alma Gómez continuó: «Mujeres del alba, que son testimonio de solidaridad, generosidad, valentía, dignidad y amor; mujeres que en medio de su dolor no permitieron que las vieran débiles y fueron fuertes, mujeres del alba que sufrieron la desaparición, prisión y muerte de sus seres queridos, solas como ahora, las mujeres solas en medio de esta guerra que nos impusieron».

Y Gómez agregó: «Mujeres que se rebelaron a la derrota, cuestionaron y contruyeron, mujeres que se ocuparon de la continuidad en la lucha, mujeres que sufrieron las consecuencias de algo que no decidieron pero no claudicaron ni imploraron y vivieron con dignidad. Mujeres ahora visibles en la novela de Montemayor, y en este reconocimiento que nos enorgullece. Gracias a quienes lo hicieron posible. A 54 años de su sacrificio decimos, sus sueños e ideales siguen vigentes», concluyó.

Fue una tarde de puños levantados en señal de lucha, de gritos de «vivos se los llevaron, vivos los queremos» y de reconocimiento de batallas juveniles que hicieron la guerra con las armas.

Fuente: El Universal 

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Gema Hernández