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¿Quién se queda con el petróleo de Venezuela?

Publicado por
Aletia Molina

El futuro de Venezuela está en el limbo mientras su atribulado presidente sigue luchando contra el movimiento nacional que busca el cambio de régimen. Ya sea que Nicolás Maduro consolide su poder o que el líder de la oposición, Juan Guaidó, tome el control del gobierno, persiste una pregunta respecto al destino del país: ¿quién se queda con el petróleo?

La importancia de esa pregunta sin respuesta quedó aún más clara en abril, cuando Guaidó, el joven presidente de la Asamblea Nacional, no logró convencer a las fuerzas armadas de abandonar a Maduro. Ahora, está por iniciar una partida de ajedrez financiero internacional entre Estados Unidos (y los más de 50 países que reconocen a Guaidó como presidente interino legítimo) y los países alineados con Maduro.

Para apoyar a Guaidó, Estados Unidos inició la implementación de una amplia gama de sanciones para impedir que Maduro venda el petróleo a través de la paraestatal PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A) y canalizar el dinero a cuentas bajo el control de Guaidó.

Por otro lado, China y Rusia, los dos acreedores principales de Venezuela, respaldan a Maduro y están muy atentos a lo que se les debe. Cuba también ha fortalecido al régimen venezolano con el envío de cientos de elementos de seguridad a cambio de petróleo gratis.

Venezuela tiene las reservas petroleras más grandes del mundo. También tiene una deuda enorme y como sus acreedores están haciendo todo lo posible para que les paguen, es un factor muy importante en las divisiones por Venezuela.

Debido a la inflación desbocada, la moneda venezolana prácticamente no tiene valor y su petróleo es, principalmente, el medio para pagarles a los acreedores. El problema es que el suministro de petróleo solo vale cuando puede extraerse y procesarse, y la infraestructura en ruinas simplemente no puede producir petróleo suficiente para garantizar todas sus deudas.

Debido a la mala administración y a los apagones en todo el país, la producción petrolera ha caído de más de 3.5 millones de barriles diarios en 1998 (un año antes de que Chávez tomara el poder) a 750,000 barriles por día en marzo de 2019, según datos de Rystad Energy . Entre esto y las sanciones, las ventas actuales de petróleo venezolano no alcanzan a recaudar dinero suficiente para satisfacer las necesidades de cambio de divisas del país ni sus obligaciones crediticias. Más de la mitad de la producción actual se destina al pago de deudas y, por lo tanto, no alcanza para venderlo a cambio de dinero en efectivo en el mercado abierto mundial.

«La deuda total es de más de seis veces la exportación anual. De hecho, la proporción está empeorando significativamente este año con el declive de las exportaciones. Nadie espera que Venezuela pague sus deudas y la situación es muy mala en comparación con la cantidad de barriles que actualmente generan flujo de efectivo», me dijo Francisco J. Monaldi, investigador del programa latinoamericano de energía del Instituto Baker de la Universidad Rice en Houston, Texas.

Monaldi señaló que hasta Sudán del Sur, que tiene muchos problemas económicos, tiene una proporción mejor entre deuda y exportaciones.

Sea quien sea que termine en la presidencia de Venezuela, se enfrentará a una deuda inmensa muy difícil de pagar aunque la producción petrolera se incremente rápidamente. «El problema para determinar la deuda de Venezuela es que hay muchos estimados diferentes. Es al menos de entre 130 y 140 mil millones de dólares, pero podría ser de hasta 160,000 millones, dependiendo de cómo sumes todos los arbitrajes, los fallos en contra de Venezuela, el dinero que Venezuela les debe a las aerolíneas y otras cosas», explicó Monaldi.

‘Hipotecado hasta las cachas’

Donald Trump, presidente de Estados Unidos y veterano de varias bancarrotas, apunta hacia Rusia y China como factores importantes en la debacle económica de Venezuela. El 1º de mayo, dijo en entrevista con Fox Business : «La ventaja [que Venezuela tiene] es que tiene petróleo. Está hipotecado hasta las cachas entre China y Rusia. Ellos simplemente les chuparon el dinero a todos. [Venezuela] ha hipotecado su petróleo casi al máximo. Si lo piensas, lo que hay que hacer es, esencialmente, una liquidación del país».

En general, Venezuela podría deberle a China más de 55,000 millones de dólares y al menos 17,000 millones de dólares a Rusia, según estimados de Moisés Rendón, exanalista bancario venezolano y hoy director asociado del programa para las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington, D. C.

China le ha prestado más de 60,000 millones de dólares a Venezuela desde 2007, en su mayoría a cambio de la promesa de pago con petróleo. Rusia también ha hecho préstamos de importancia a Venezuela, además de que le ha vendido armas a crédito. La deuda con ambos países se está reduciendo poco a poco a través de embarques de petróleo.

Además, el régimen de Maduro todavía no sabe cómo aumentar el cambio de divisas a través de la venta de petróleo por dólares en el mercado abierto sin alborotar a sus acreedores, a quienes les debe todavía más petróleo.

Antes de las sanciones de Estados Unidos, PDVSA recaudaba dólares para Venezuela a través de la venta de casi 500,000 barriles de petróleo al día a su subsidiaria Citgo, la empresa de refinación estadounidense con oficinas en Houston, Texas, y domicilio legal en Delaware. Citgo ha sido tan importante para Venezuela que sus bonos son la única deuda que el gobierno ha pagado puntualmente. Sin embargo, las sanciones estadounidenses provocaron que el consejo de administración de Citgo quedara bajo control de los partidarios de Guaidó y que las cuentas bancarias se segregaran para que Maduro no tenga acceso a ellas.

Incluso las acciones de Citgo han sentido el peso de los acuerdos con los acreedores. Para garantizar el pago a los inversionistas que compraron 7,100 millones de dólares en bonos de Citgo (a pagar en febrero de 2020), los inversionistas tienen el derecho de preferencia sobre el 50.1% de las acciones de Citgo. El 49.9% restante de las acciones está prometido a Rosneft , la petrolera rusa, a cambio de un préstamo por 1,500 millones de dólares.

«El gobierno de Maduro ya no controla Citgo, así que no van a pagar», predijo Monaldi, refiriéndose a la toma de control forzada del consejo de administración de Citgo. «Los rusos la tienen más difícil. Tienen que convencer a un juez (estadounidense) de que los deje subastar las acciones para que les paguen». La sede de Citgo en Houston declinó responder a las solicitudes de comentarios por correo o vía telefónica.

La misma PDVSA tiene más de 40,000 millones de dólares en deuda pendiente y gran parte de ella va retrasada. Es poco probable que el gobierno, ya sea de Maduro o de Guaidó, pueda o quiera pagar pronto los préstamos a PDVSA a las empresas que respaldan y suministran los servicios de perforación, transporte y comercialización.

Las promesas de Guaidó

Los emisarios de Guaidó han tratado de convencer a países como Rusia y China de que el nuevo régimen cumpliría los compromisos adquiridos y este argumento es crucial. Frank A. Verrastro, veterano ejecutivo petrolero y funcionario estadounidense que ahora funge como vicepresidente sénior del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, dijo que las preocupaciones económicas de Rusia y China podrían influir en su apoyo a Maduro.

«Particularmente para los chinos, si quieren que Venezuela les pague lo que les debe, ¿no estarían mejor con un gobierno nuevo, solvente, que con el gobierno de Maduro?», se pregunta Verrastro.

Joel Guedes, consultor especialista en energía de IPD Latinoamérica, quien trabajó para PDVSA por más de dos décadas, me dijo que una cuestión clave es si un gobierno bajo el control de Guaidó puede ofrecerles a Rusia y a China un mejor plan de pago.

«Los chinos están renuentes a seguir exponiéndose en términos de brindar más ayuda financiera porque Venezuela y PDVSA les deben mucho dinero. Los rusos están en la misma situación», dijo Guedes.

«Básicamente, los rusos y los chinos están manteniendo con vida al régimen de Maduro. La oposición también entiende que quieren cumplir las obligaciones financieras con cualquier acreedor. Claro que los acreedores tienen que ser parte de la solución, no parte del problema».

Hasta ahora, los actos de la administración paralela de Guaidó no han servido para ganarse la confianza de los acreedores. El gobierno interino señaló que buscará que se anule un pago de casi 9,000 millones de dólares a Conoco-Philips que se adjudicó en marzo pasado en un arbitraje del Banco Mundial.

De igual forma, el equipo jurídico de Guaidó indicó a jueces estatales de Pennsylvania y Delaware que pretende evitar que Crystallex, una minera canadiense, fuerce la venta de acciones de Citgo para cobrar 1,200 millones de dólares adjudicados en arbitraje.

Rendón señaló que si el nuevo gobierno reemplaza a Maduro, la legitimidad de muchos de los acuerdos financieros que los regímenes de Chávez y Maduro negociaron a lo largo de los pasados 20 años podría quedar en duda en procedimientos internacionales porque la Asamblea Nacional Venezolana, a la que los partidarios de Guaidó consideran el único órgano gubernamental legítimo, nunca los aprobó.

Fuente: Expansión

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Aletia Molina