La operación de rescate de los 12 niños tailandeses y su monitor atrapados desde el 23 de junio en la cueva de Tham Luang, en el norte de Tailandia, ha quedado suspendida durante un mínimo de 10 horas y un máximo de 24, según ha informado el gobernador de la provincia de Chiang Rai.
Las operaciones se han interrumpido para reponer las botellas de aire comprimido y evaluar cómo ha ido la primera etapa. A las diez de la mañana hora local (cinco de la madrugada en la España peninsular), 13 buzos internacionales y cinco tailandeses han empezado el trayecto para evacuar al grupo.
Cuatro de los 12 menores atrapados ya han salido y están siendo atendidos en un hospital, según ha informado el Gobierno tailandés. Al menos ocho niños y el entrenador siguen en la cueva. Dos buzos han acompañando a cada menor.
El primer ministro tailandés Prayuth Chan-ocha ha anunciado que visitará la cueva el lunes, según ha informado un portavoz del Gobierno citado por Reuters. Su visita a parientes y oficiales de rescate la semana pasada fue criticado por oportunista.
En la puerta de la cueva se han estacionado trece equipos médicos, uno para cada uno de los 12 niños y su entrenador. Las imágenes han sido tuiteadas por la periodista Helier Cheung, que está cubriendo el rescate para la Bbc.
Ambulance just left with sirens pic.twitter.com/KUJi7nBUaE
— Helier Cheung (@HelierCheung) 8 de julio de 2018
¿Cómo saldrán de ahí?
La misión para sacarles «es muy díficil»,advierte la periodista de la BBC Sophie Long, desde Tailandia.
El peligro al que se enfrentan quedó claro cuando esta semana un buzo, antiguo miembro de los cuerpos de élite de la Marina tailandesa,falleció tras llevarles provisiones y quedarse sin aire al salir de la cueva.
De momento, no está claro cómo sacarán a los 13 del interior de la gruta, pero el recorrido podría implicar partes en las que los niños tengan que bucear y otras en las que puedan caminar.
El gobernador regional señaló ante los medios que en algunos puntos ha bajado tanto el agua que «pueden pasar andando».
Un equipo formado por más de 1.000 personas lleva días preparando el rescate y han sacadomillones de litros de agua de las cuevas para facilitar la operación.
La primera parte del viaje, a través de pasajes angostos y sumergidos en agua, es la más complicada, según explica el corresponsal de la BBC Jonathan Head, desde el lugar.
Puede implicar largos periodos bajo el agua para «niños que nunca antes han utilizado equipos de buceo».
Los rescatistas planean que los jóvenesdescansen en un punto de la cueva que ha servido de base para las operaciones de los buzos.
Tras ese parón, les guiarían hacia la entrada a través de un camino por el que pueden andar, yde ahí al hospital.
Los menores, de entre 11 y 16 años, se internaron en la cueva Tham Luang en Chiang Rai, norte de Tailandia, junto a su joven entrenador el pasado día 23 de junio, tras un entrenamiento.
Una vez allí, les sorprendió una tormenta y las lluvias comenzaron a inundar la cueva, cortándoles la salida.
Tras 9 días desaparecidos, dos buzos británicos, que forman parte del equipo internacional de rescate, los encontraron con vida y a salvo en una especie de isla seca, a unos 4 kilómetros de la entrada de las grutas.
En un principio las autoridades habían considerado dejar a los 13 dentro de la cueva a la espera de que pasara la época de lluvias, lo que hubiera supuesto que se quedaran allí hasta cuatro meses.
Tailandia y otras partes del mundo siguen de cerca el operativo y las previsiones meteorológicas, pues es época de lluvias monzónicas en el país del sudeste asiático, lo que puede dificultar aún más el rescate.
En palabras del propio gobernador regional, ésta es una «carrera contra las lluvias».
Los cuerpos de élite de la Marina tailandesa parecen dispuestos a ganarla.
En una fotografía publicada en Facebook tras anunciarse el inicio del rescate, exclaman:»¡Vamos! Traigamos a nuestros niños a casa».
Fuente: BBC