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México en una app. Por Ana Paula Ordorica

Publicado por
José Cárdenas

BRÚJULA
Ana Paula Ordorica

 

 

La aplicación que el INE contrató para que los candidatos independientes recauden y para que el Instituto valide las firmas de sus apoyos es una muestra de como funcionan (o no) las cosas en nuestro país.

Por un lado, tenemos al INE que buscó insertar la tecnología para que los ciudadanos que se inscribieron como aspirantes a candidatos independientes pudiesen obtener firmas más fácil y que éstas se capturaran mejor para evitar trucos y trampas en esta recaudación.

En concreto la descripción de la app es: aplicación que permite realizar de manera ágil y oportuna la captación, registro, procesamiento y consulta correspondiente al apoyo ciudadano que requieren recabar los aspirantes a ocupar un cargo de elección popular como Candidato Independiente […]

Pero resultó que la aplicación, lejos de hacer la labor rápida y sencilla, ha sido casi igual de fallida que los tags que utilizamos para circular en la autopistas del país. Esos que obligan a los conductores a frenar en seco y rogar a la deidad preferida que el tag sea leído bien y con esto nos evite tener que meter reversa con el consiguiente caos vehicular. Casi igual, la app del INE.

¿Por qué se decidió pagarle 4.8 millones de pesos a Grupo de Tecnología Cibernética (Grupo Tecno) cuando la misma empresa ya le había quedado mal al INE? Incomprensible. Mi compañero Leo Zuckermann diría que cuando la explicación no es lógica, entonces es metálica.

Y es que en el 2009 la misma empresa, Grupo Tecno, obtuvo el contrato de 25.7 mdd para desarrollar el sistema de monitoreo de spots de radio y tv. Además de tener que multar a la empresa por 12.8 mdp, dos años después el INE la demandó para buscar resarcir los daños por los retrasos y fallas que el sistema presentó.

Con ese solo antecedente resulta ilógico la recontratación de esa empresa. Pero además, cualquier mínimo conocedor de tecnología habría declinado una aplicación con las características de la utilizada.

Y es que, una vez que el auxiliar o el aspirante descarga el app, y habiendo encontrado al ciudadano dispuesto a apoyar, hay que pedirle que aguante varios minutos ya que la captura toma entre 25 y 30 minutos después de haber pasado por al menos 5 pantallas.

Osea que el app, adquirida por el INE a Grupo Techno ha sido más un obstáculo que una ayuda para los aspirantes y por eso ayer anunció el INE que será modificada.

Los 48 inscritos como aspirantes a candidatos independientes, quienes al parecer aceptaron las reglas del juego subestimando las 866 mil firmas que debían recaudar, ahora tienen cuatro peticiones principales para la autoridad electoral: que se puedan recabar firmas con la app y también con el tradicional papel y pluma; que aumente el tope de gastos fijado en 33.6 millones de pesos (¿se venden firmas?); que el uso de la app pueda ser accesible para cualquier ciudadano y no solo para los auxiliares de los aspirantes para ver si así pueden recolectar las más de 7 mil 500 firmas al día para llegar justos a las necesarias; y, por último, que se extienda el plazo para solicitar las firmas por lo menos una semana más. (Ésta última petición fue aceptada el día de ayer).

Todo esto tiene una consecuencia previsible y negativa para el proceso electoral que de por sí se antojaba complicado: abonan en la falta de credibilidad de las instituciones.

El app es una muestra de como funcionan (o no) las cosas en nuestro país.

www.anapaulaordorica.com @AnaPOrdorica

Apostilla: entre los aspirantes inscritos como candidatos independientes hay de todo. Están los conocidos por su trayectoria partidista, como Margarita Zavala, El Bronco y Armando Ríos Pieter; o por su trayectoria en los medios, como Pedro Ferriz de Con. Llama la atención la primer mujer indígena aspirante, Marichuy. Pero por ahí hay hasta el empresario extravagante que llega a inscribirse con guaruras que le cargan el paraguas para protegerlo del sol mientras le ofrece aventón a otros de los aspirantes en su avión privado.

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José Cárdenas