Medio Ambiente

Fuente Ovejuna o ¿la crónica de una extinción anunciada? El caso de la vaquita marina I. Por Rodrigo Navarro

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José Cárdenas

Rodrigo Navarro

 

En 1618 Lope de Vega publica una obra teatral que comenzó a escribir cinco años antes. Basada en un hecho histórico sucedido cien años previos, en tiempos de los Reyes Católicos. La novedad: un protagonista colectivo el pueblo cordobés de Fuente Ovejuna donde Frondoso mata al comendador Fernán Gómez (en la vida real Fernando Ramírez de Guzmán) que quería ejercer el derecho de pernada sobre su amada Laurencia.

Lo insólito es que el pueblo cansado de la tiranía y opresión del gobernador no delata al culpable sino que al ser interrogados uno a uno por el juez, dan la misma respuesta. ¿Quién mató al comendador? Fuenteovejuna. ¿Y quién es Fuenteobejuna? Todos a una.

El argumento peculiar de Fuente Ovejuna ha permitido que los vecinos de una comunidad renuncien a una identidad concreta para fundirse en un todo supra humano. La rebelión de los moradores del pueblo va contra del orden social. (Bernal Herrara Montero, Universidad de Harvard. 1989)

Ha habido muchas interpretaciones de Fuente Obejuna que al propósito lo he escrito en las 4 acepciones que le da la Real Academia de la Lengua porque son las que utilizó Lope de Vega en su obra. Estas interpretaciones son: rebelión social, democratización, reflexión sobre la tiranía, apoyo y aceptación del pueblo a la monarquía (esto se utilizó durante el franquismo y en verdad está contenido en la obra), triunfo del heroísmo sobre el mal (arquetipo), etc.

Cuando entrevisté hace tres años a Lorenzo Rojas Director del Programa de Conservación, Protección y Reproducción, VaquitaCPR, y Presidente del CIRVA, Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Phocoena sinus), ex presidente de la Comisión Internacional Ballenera CBI y ahora presidente del subcomité de Conservación de Ballenas, actualmente trabajando para CONANP, me dijo que en el asunto de la muerte incidental de las vaquitas por las redes agalleras para la pesca ilegal de la totoaba, (Totoaba macdonaldi). Poco hace la autoridad ambiental (PROFEPA en el 2015 se le dio 10 millones de pesos para vigilancia con muy malos resultados), los mayores esfuerzos los ha realizado SEMAR y es como Fuente Ovejuna, nadie puede identificar al culpable aunque todos sepan de quién se trata. ¿Quién pesco a la totoaba en el Golfo del Alto California? Todos a una.

Los problemas sociales están asociados fundamentalmente a la actividad productiva dominante que es la pesca. San Felipe, Golfo de Santa Clara B.C, y Pto. Peñasco, Son Estos problemas derivan de dos procesos independientes pero interconectados: El acceso a la pesca y la interacción entre la pesca y especies protegidas. (Luis Fueyo y FMCN en Revista Simbiosis CMB. Ago. 2017)

“Nuestras investigaciones indican que la vaquita perdió la variabilidad genética hace 35 mil años”, me dijo Lorenzo en una nueva entrevista. La tercera en un lapso de 10 años. Es una población que nunca ha pasado de mil individuos y que en las condiciones actuales con pescar 3 individuos pones en riesgo a toda la población. En 1993 eran cerca de 700 individuos, 200 para el 2010 y menos de 30 ejemplares hoy día.

Es un cetáceo muy difícil de observar, recorre una gran área. La Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, tiene 5 veces la extensión del Parque Marino en Cozumel, 934,756 Ha. No brinca y solo sale a respirar, mide tan solo 1,5 mt. y pesa 50 Kg. Es muy difícil verla, así que se detecta mediante el monitoreo de boyas acústicas y monitoreo visual para estimar su población. Es un procedimiento costoso ya que para el 2015 existían de 2 a 7 vaquitas por cada mil kilómetros y esa densidad ha disminuido. La tasa de declinación de la población aumento de 35% a casi 50% en 2016.

“Nunca ha habido un programa de esta magnitud para intentar salvar a una especie en peligro de extinción”, me dice Lorenzo enojado porque el programa ha recibido ataques en medios electrónicos y escritos. Le digo que encuentro una línea mediática para socavar la labor del CIRVA y del Programa Vaquita CPR con afirmaciones que contradicen el trabajo de 15 científicos de ocho países (México, EU, Suecia, Holanda, Dinamarca, Canadá, Hong Kong, Reino Unido) miembros del comité diez de ellos, incluido Lorenzo, trabajando en el campo; y de al menos otras 65 personas que trabajan para recuperar a esta marsopa en peligro de extinción.

También han participado organizaciones como Sea Shepherd (Operación Milagro III), el Museo de la Ballena de BC, y desde hace poco WWF México de Slim, la fundación Leonardo Di Caprio y el gobierno de México que recién se subieron al tren de conservación, protección y rescate de esta emblemática marsopa.

En sus comienzos la Fundación Cousteau fue involucrada por el gobierno del presidente Salinas. Su única intención fue pararse el cuello en la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro utilizando el nombre del famoso Capitán para luego abandonar un programa de recuperación de la vaquita, así como un Plan maestro para el Desarrollo Ecológico de Bahía de Banderas en Jalisco y Nayarit. Después de la reunión de la ONU el gobierno de Salinas los abandonó en un cajón. Tras de un año en que nada sucedió, la Fundación de Cousteau se retiró de ambos proyectos y anunció que no tenía relación con el gobierno de México.

“La información Científica, indica Lorenzo, está ahí en las páginas del programa y del CIRVA, no entiendo por qué no leen antes de afirmar que es un programa de los Estados Unidos, que el gobierno mexicano se roba el dinero cuando este no lo recibe. La mayor parte del dinero viene de donaciones. Nosotros recibimos el dinero y está claro en qué lo gastamos. Que no hacemos nada, cuando llevamos desde 1984 que se hizo el primer crucero para censar las marsopas haciendo esfuerzos para su conservación y protección. Y recientemente cuando quedó claro que estaba encaminada a la extinción, unos 10 años, para su recuperación.

Tengo la opinión que hay que hacer todo lo posible por salvarla, mientras hay vida hay esperanza, están los ejemplos de especies como el lobo mexicano, el condor

“Hay biólogos y conservacionistas que afirman increíbles barbaridades, como que hay factores de contaminación en el alto california que afectan a la vaquita. ¿De dónde sacan eso? No hemos encontrado en ninguna vaquita muerta datos que comprueben estas afirmaciones. Lo que no hay duda es que las redes agalleras están acabando con ellas”, me explica Lorenzo.

Hace poco atraparon a unos pescadores con 60 buches de Totoaba. La Totoaba, (Totoaba macdonaldi) es un pez cuyo buche (vejiga natatoria) tiene un alto precio en el mercado asiático por sus supuestas propiedades curativas y afrodisiacas, y que comparte el hábitat con la vaquita. Este es el pecado de la marsopa caer en redes destinadas para las totoabas y otras especies como el camarón. El kilogramo de camarón se paga a $300 contra $6 mil el kilo, cerca de 100 usd, por buche. Un pescador furtivo que pesca totoabas puede ganar el sueldo de un año en una sola noche. No hay manera de evitar esto con programas de empleo para pescadores. Solo obligándolos a cumplir la ley ya que ambas especies está prohibido pescarlas. (Hooked, reporte del C4ADS, Agosto del 2017).

A pesar de los grandes esfuerzos como el retiro de miles de redes agalleras ilegales (abandonadas y en uso. Sea Shepherd tan solo 58 en marzo de 2016, van 38 mil Kg. en 2017); de la prohibición (veda) para su uso en la zona de refugio de la vaquita; del decomiso de buches, embarcaciones; de la captura de pescadores ilegales, etc., la pesca de Totoba va en aumento. Los gobiernos de México y EU lo ven como un crimen ambiental a pesar del involucramiento desde hace tres años del crimen organizado. Un narcotraficante enfrenta penas entre 10 y 30 años de prisión, un pescador furtivo no más de dos, años a veces menos (Reporte Hooked).

Esto ha disparado el kilo de buche de Totoaba más caro que el kilo de cualquier droga (cocaína, anfetaminas y marihuana). Solamente la heroína es más cara. Se ha llegado al punto de utilizar medidas “desesperadas” como el tratar de atrapar a las vaquitas utilizando delfines entrenados por la marina norteamericana y colocarlas en un encierro en el mar. “No sabemos qué va a suceder, me dice Lorenzo. Pueden morir en la captura, en el encierro o no reproducirse en cautiverio. El alto decline de la población este último año no ha llevado a ello. Yo en un principio no estaba de acuerdo en capturarlas.”. El tema es complejo seguiremos la próxima semana.

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