Internacional

Dedicatoria de Trump en el Memorial del Holocausto no resiste la comparación con la de Obama

Publicado por
Aletia Molina

Haga lo que haga Donald Trump se mira con lupa y su viaje a Israel no iba a ser menos. Ya se ha criticado que el presidente de Estados Unidos dedicara menos de media hora al Museo del Holocausto y al memorial Yad Vashem – cuando lo normal entre los mandatarios extranjeros en Jerusalén es triplicar ese tiempo-, pero la última polémica viene por la escueta dedicatoria que dejó en el libro de visitas.

“¡Es un gran honor estar aquí con todos mis amigos! ¡Increíble! ¡No lo olvidaré nunca!”, escribió Trump junto a su firma y la de Melania. La breve dedicatoria tiene un tono alegre y parece más propio de una celebración que de un lugar donde se honra la memoria de las víctimas del Holocausto, donde los nazis exterminaron a seis millones de judíos.

El mensaje de Trump contrasta mucho con las emotivas palabras que dejó su predecesor en el cargo, Barack Obama, cuando visitó Jerusalén allá por el 2008, siendo senador por Illinois y candidato a la presidencia. Aparte de ser una dedicatoria mucho más extensa, también estaba cargada de más sentimiento y dolor. Era todo un llamamiento a que no se produzcan más barbaries así en la historia.

“Estoy agradecido a Yad Vashem y a todos los responsables de esta notable institución. En un momento de gran peligro y promesas, de guerra y de lucha, tenemos la bendición de contar con un recordatorio tan poderoso del potencial del hombre para generar grandes males, pero también (un recordatorio) de nuestra capacidad de levantarnos de la tragedia y rehacer nuestro mundo”, decía una primera parte del texto de Obama.

La continuación de la dedicatoria del que fuera senador de Illinois fue la más aplaudida: “Dejen que nuestros niños vengan aquí y conozcan esta historia, para que puedan añadir sus voces para proclamar ‘nunca más’. Y recordemos a aquellos que perecieron, no solo como víctimas, sino también como individuos que tenían esperanzas, amaron y soñaron como nosotros, y que se han convertido en símbolos del espíritu humano”.

El contraste entre Trump y Obama es más que evidente. Aunque cabe decir que a la hora de pronunciar allí un discurso ambos hicieron énfasis en respetar la memoria de las víctimas. “Millones de vidas maravillosa y hermosas fueron extinguidas como parte de un intento sistemático de eliminar al pueblo judío. Es nuestro solemne deber recordar, llorar, afligir y honrar cada vida que fue cruelmente tomada”, pronunció Trump. Ahí el texto lo llevaba preparado y no tuvo que improvisar como en el libro de visitas.

Otro detalle a tener en cuenta. El mensaje que George W. Bush escribió en ese mismo libro en 2008 fue aún más breve que el de Donald Trump (“Dios bendiga a Israel”), pero al menos el tono no se prestaba a confusiones como ahora.

Fuente: El País

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Aletia Molina