En Contexto

El seguro social, 
a la caza de votos

Publicado por
José Cárdenas

Colaboración de Juan María Naveja 

 

 

 

 

Antes de anteponer intereses políticos, las autoridades deben profundizar las acciones para reencauzar al IMSS, que sigue teniendo deficiencias.

Hace unos días, el presidente Enrique Peña Nieto y el director del Instituto Mexicano del Seguro Social, Mikel Arriola, pusieron en marcha el programa de afiliación al seguro social de estudiantes de preparatoria y universidades públicas, en principio 3 millones de seis estados de una meta de 7 millones.

¿En serio? ¿Cuando el IMSS no acaba de salir de la crisis más severa de su historia? ¿Cuando tiene encima la amenaza de las pensiones de miles de derechohabientes que cada día que pasa son más? Y, desde luego, ¿seguro médico para quienes votarán por primera o segunda vez en el 2018?

Por supuesto, nadie en sano juicio puede criticar que se brinde atención médica a los jóvenes, pero ¿cuándo el seguro social tiene una bola de problemas para dar cobertura a sus actuales afiliados? Más aun cuando para atender a los mismos estudiantes, existen alternativas como el seguro popular y las instituciones de salud de los gobiernos locales.

¿Y qué hay de la discriminación? Las autoridades sólo se interesaron por los alumnos de prepas y universidades públicas ¿y los cientos de miles de muchachos que no pudieron ingresar a causa de nuestro deficiente sistema educativo? Para ellos, cuyos padres tienen que pagar colegiaturas no hay seguro social, ante las eventualidades de salud sus familias tendrán que hacer más sacrificios, porque la generosidad gubernamental tiene castas.

Sí, responderán que visto políticamente nunca será un buen momento, pero en este caso no queda lugar a dudas: la acción tiene tintes electoreros y da pena que los partidos políticos de oposición se queden pasmados y no reaccionen; mientras que el PRI en el gobierno hace la tarea con tiempo porque sabe que en el 2018 la elección será tan cerrada que lo que desde ahora se siembre se podría cosechar para entonces…

Si lo que se busca es cobertura, entonces vamos imitando a los países avanzados y que desde su nacimiento cada persona reciba un número de seguro social con el que cargará toda la vida y le garantizará el servicio en el IMSS: claro, los recién nacidos no votan.

La seguridad social es un problema en todo el mundo. Estados Unidos, el país más rico y poderoso, atraviesa por serios predicamentos y sufrirá más; en nuestro caso, el seguro social desde su nacimiento ha padecido por los excesos y abusos de sus directivos que, suponiendo que nunca se acabarían los recursos, gastaron en la construcción y promoción de teatros, centros vacacionales, equipos de futbol, compra de jugadores extranjeros y una larga lista de ejemplos del dispendio en que han incurrido los administradores y gobiernos desde que se fundó la institución.

Desde hace varios años, el IMSS le falla a los derechohabientes, por los maltratos, la lentitud en la atención, la insuficiencia de equipos, el desabasto de medicamentos y, como ya se indicó, la amenaza que ya significan los jubilados y pensionados.

Antes de lanzarse a la caza de votos de preparatorianos y universitarios, el presidente Peña Nieto y el director Mikel Arreola debieron profundizar las acciones para reencauzar al seguro social, que por ahora sigue arrastrando serios problemas.

jnaveja@hotmail.com

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José Cárdenas

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