Desde que el sonido local lo presentó en la alineación del Galaxy, de inmediato se escuchó la rechifla y así continuó cada vez que el mexicano tocó el balón. Algunos le ofrecían bebidas, brindaban cuando se acercaba a las bandas. Gio no pudo hacer nada ante la embestida de los albiverdes, trató de echarse al equipo al hombro, pero ni con el apoyo de Steven Gerrard consiguió hacer daño, ni cuando tuvo su remate con la cabeza a corta distancia.
Ahí fue donde el camiseta 10 del Galaxy supo quién era Agustín Marchesín. La afición hizo la ola, celebró durante el partido, porque le estaba gustando su equipo y con goles no había más por pedir. Así se disfrutó el partido en la tribuna, donde hubo un reducido grupo seguidores del equipo de la MLS.
Fuente: Milenio