Domingo , Agosto 20 2017
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Que nos devuelvan lo que nos queda de vida

Rodrigo Navarro

 

 

Es la séptima cascada más grande del mundo. Un lugar bucólico. Las fotos de principio del siglo XX muestran un paisaje con grandes lagos y un ancho río rodeado de bosques frondosos. Gente paseando en la ribera y en embarcaciones; lugareños   pescando, niños nadando y jugando en el agua.

 

El río fue fundamental para el asentamiento de grupos humanos antes de la llegada de los españoles. En 1530 las crónicas del conquistador Nuño de Guzmán registran la belleza del lugar. Al principio el uso del río fue para regar las haciendas de la zona  como la de Don Francisco Martínez Negrete. En 1889 su hijo de igual nombre establece la fábrica Río Grande. En 1893 la Compañía de Luz Eléctrica Motriz de Guadalajara coloca tres turbinas para producir electricidad.

 

 

El río Santiago, que alimenta esta cascada, nace en Ocotlán al oriente del lago de Chapala, rodea a la zona metropolitana de Guadalajara donde delimita la barranca de Oblatos una Área Natural Protegida, ANP que es un corredor biogeográfico. Desemboca cerca de San Blas Nayarit en el océano Pacífico.

 

Es el segundo río en importancia en el Pacifico debido a su caudal. Su cuenca corre por 724.7 km y sustenta a más de 7.5 millones de personas. Es parte del sistema Lerma Santiago que alimenta la laguna de Chapala y nace en el Estado de México. También pasa cerca de Tequila, Jal y Tepic, Nay.

 

Es bien sabido que es una de las cuencas más contaminadas de México junto con el río Sonora y Bacanuchi; el Lerma en el Edo Mex; el Río Atoyac en Puebla y el Rio San Juan en Querétaro, parte de la cuenca del Pánuco.

 

https://www.youtube.com/watch?v=vcVv7HZDTtg

 

El suelo del municipio del Salto se originó en el periodo Terciario hace 65 millones de años. La barranca de Oblatos o de Huentitlán en su ANP tiene una extensión de 1,137 Ha y una profundidad de 600 mts. La cascada es conocida como El Salto de Juanacatlán o simplemente El Salto.

 

Ahora que estuvimos en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, 32 FICG participando en Film4Climate uno de los documentales presentados fue “Un salto de vida” (2014) del director mexicano Eugenio Polgovsky. Producida por Tecolote Films y Greenpeace. Ganó ese año el Ariel y participo en festivales de la UNESCO y en Cannes. Fue seleccionado para representar a México en los premios Goya.

 

Hace 40 años se estableció en la cuenca del río un corredor industrial a 25 Kms del Salto y de la ciudad de Guadalajara. Este lugar antes idílico se volvió no solo un vertedero de toda clase de basura sino también de toda clase de sustancias químicas.

 

El documental cuenta la historia de los habitantes de las poblaciones de este corredor industrial a quienes sus abuelos y la gente mayor les platica y muestran fotografías y películas en 8 mm sobre este antes paradisiaco lugar, se podía nadar y pescar en el río, explican con asombro.

 

“Los que vivimos cerca del río nos sentimos amenazados por la cantidad de bacterias, basura, espuma y gases nauseabundos. El aire está contaminado debido a la contaminación del río”, dicen los personajes que desfilan por el documental como la señora Rosario Chávez.

 

 

Las especies endémicas del río Santiago ya no existen debido a la descarga imparable y anónima de sustancias tóxicas. También las aves, los mamíferos, los peces al ser destruido y contaminado su hábitat.

 

“Podemos encontrar en las colonias en el perímetro del río en áreas de no más de tres calles que hay varias personas enfermas de cáncer, leucemia y otras enfermedades de la piel o en vías respiratorias. Cada familia tiene al menos un muerto por estas causas”, dice doña Rosario.

 

Al terminar el documental tenemos una sensación de coraje e impotencia debido a la indolencia e indiferencia de las empresas implicadas y las autoridades “competentes” que se lavan las manos o son simplemente indiferentes de las enfermedades de la piel de miles de niños en la influencia del cauce del río. Muchas de esas empresas son “empresas responsables” (green washing) y el anterior gobierno estatal anunció con bombo y platillo una recuperación de la cuenca que nunca llevó a cabo.

 

En la sección de preguntas y respuestas Giulia Braga de Film4Climate y Eduardo Santana de la U de G nos presentaron a Enrique Enciso, su esposa Graciela González y a su hija Sofía quienes son los 3 de los 5 protagonistas que les ponen nombre y cara a los miles de damnificados en la cuenca del río Santiago y les cedieron el micrófono.

 

La reacción de esta ejemplar familia frente a la impunidad e indiferencia ha llevado a la creación del colectivo Un salto por la vida para contar su historia con medios como este documental, conferencias y su presencia en donde quiera que les quieran escuchar.

 

También transmiten un mensaje de esperanza frente a la destrucción de su mundo que parece perdido. Sin embargo su visión humanista y solidaria con la comunidad las ha llevado por un camino de conciencia y de rescate de su medio ambiente natural.

 

En 2014 con el boom del documental y su éxito aunado a una campaña de Greepeace tuvieron alta atención mediática. Tuvieron esperanza pero con el paso del tiempo esta se diluyó. Graciela en el documental y en su intervención se definió como la optimista de la familia y llena de esperanza. “El cine es un medio excelente para trasmitir nuestro mensaje, queremos germinar conciencias, que el documental encuentre más formas de exhibición.

 

Su hija Sofía quién ha hecho un tour para turistas llamado el tour del horror, un recorrido en un autobús para turistas, estudiantes y quién quiera escuchar su historia que la ciudad oculta avergonzada, que pasa por industrias como CIBA especialidades químicas (hoy Huntsman Internacional de México), Celanese, Cervecería Modelo de Guadalajara, Nestlé México, Hilasal Mexicana, Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma, Casa Cuervo, IBM de México, Servicios Estrella Azul de Occidente y termina en la nauseabunda y espumosa cascada del Salto antes llamada el Niágara Mexicano.

 

“Mi madre es muy optimista, cree que nos van a escuchar y hacer caso. Estoy muy enojada y triste. A nadie le interesa lo que está aquí pasando. La ciudad (Guadalajara) nos ignora”.

 

La apoya su padre Don Enrique. “Perdí la esperanza, sólo mi esposa piensa que aún hay algo que hacer. Pensé que con la película todos se iban a volcar a nuestro favor, que les obligarían a resarcirnos, a curar a los enfermos, al menos pagara sus tratamientos. Hay pocos estudios o si hay ocultan los resultados y sobre todo su relación con las enfermedades que matan a nuestros vecinos y amigos”.

 

En la cuenca se expone el caudal a 1,3 millones de habitantes. Esta zona tiene una mayor tasa de mortandad promedio debido a diarreas y enfermedades gastro intestinales; de enfermedades renales, hipertensión, asma, infecciones intestinales, tumores malignos, leucemia linfoide y cáncer de mamá. Nadie ha logrado establecer una relación directa con los químicos del agua del río. “Es corrupción y complicidad de las autoridades, nos enfrentamos a poderosas empresas trasnacionales y nacionales,  dicen los Enciso González.

 

Las sustancias químicas tóxicas encontradas en el río son 1090, entre ellas ftalatos, fenoles, tolueno, níquel, cromo, plomo, arsénico, cadmio, mercurio, cianuro, tricloroetileno, dibutilftalato, formaldehido, cloruro de metilo, fenol, piridina y cloroformo.

 

Don Enrique: “queríamos que la autoridad nos ayudara, que alguien se hiciera responsable por todo esto que está pasando en nuestra comunidad, en nuestras vidas. Ahora tan solo quiero que nos devuelvan lo que nos queda de vida”

 

Al tomar la palabra les expresé que a mí los ciclones de 2005 me habían vuelto ecologista y a ellos a chingadazos les habían hecho tomar conciencia. Le expresé a Sofía que o que hace es admirable y que me iba a robar su idea del tour del horror  porque a pesar de que vengo de un paradisiaco lugar, 85% natural tenemos una serie de problemas (basura, plásticos, aguas negras, deforestación, especies invasoras, etc.) que nos pueden llevar hasta donde ellos hoy se encuentran. Ellos vivían en el paraíso hace 60 años.

 

Así que estoy cumpliendo mi promesa de dar difusión a su historia, su paraíso perdido y sus problemas de salud, las dificultades de su vida, la enfermedad y asesinato de sus niños sin que existan responsables directos: como fuente ovejuna Todos a Una.

 

 

Hoy día el colectivo ha decidido restaurar su medio ambiente sin ayuda de la autoridad, con apoyo de los vecinos. Están sembrando árboles, hortalizas, flores para restaurar su entorno natural. Ya Sebastiao Salgado en Brasil y Omar Tello en Ecuador han puesto el ejemplo. Coincido con Graciela aún hay esperanza.

 

La esperanza que los integrantes de Un salto por la Vida construyen con sus propias manos ante la indiferencia de su ciudad y sus autoridades cómplices de los dueños del poder y el dinero.

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Un comentario

  1. Un reportaje estupendo que resalta una vez más lo que muchos sabemos y vemos; la total irresponsabilidad de las grandes empresas -muchas de ellas transnacionales – que en México toman a letra muerta las leyes ambientales debido a la corrupción oficial. Un grito desesperante ante una situación criminal que no levanta ámpula en México porque no se trata de “celebrar unos quince años” o despedir en el panteón al ídolo cantautor. La grotesca falta de civismo y conciencia ciudadana para realmente protestar, exigir y defender sus derechos no ofrece mucha esperanza en una lucha desigual y de unos cuantos. No obstante es cuestión de supervivencia seguir luchando aún en contra de todo y de todos.

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